sábado, 18 de marzo de 2017

EL TALANTE REVOLUCIONARIO



José María García Mauriño
17 de Marzo de 2017

A) Resumen de las tres actitudes éticas que forman parte de este talante
1) ETICA DE LA INDIGNACION.
         El revolucionario es un indignado
2) ÉTICA DE LA RESISTENCIA.
         El revolucionario es un resistente, no se cansa de luchar
3) ETICA DE LA SUBVERSION
         El revolucionario es  un subversivo

B) El talante de los revolucionarios:
ETICA DE LOS REVOLUCIONARIOS.
Se trata de no ser sumisos ante el sistema, de fomentar la rebeldía, quedarse ahí, y no salirse nunca de ella.  Una rebeldía desde actitudes y planteamientos éticos,  conscientes y libres, no violentos, hasta llegar a un pensamiento crítico que analiza la realidad desde abajo desde los excluidos y tener un compromiso serio. No es nada violento. El revolucionario es una persona que tiene muy claro el carácter perverso del sistema. No es un reformista, que
pretende lavarle la cara al sistema y ofrecer un capitalismo de rostro
humano. Eso es imposible. Aspira a construir seriamente un Socialismo
de signo universal. Es un luchador nato por cambiar la realidad.

ANÁLISIS DE ESTE TALANTE:
Talante: es el modo de ser de la persona: El SH no solo piensa de cierta manera sino que su mismo pensamiento tiene como raíz sus inclinaciones y emociones. Es una persona que tiene fe porque cree en la Utopia de otro mundo posible, sabe dar una afirmación total a todo lo que sea Vida.

C) Lo que NO es el ser humano revolucionario:
-         no es solo un “activista” que va a todas las manifestaciones y concentraciones, sin importarle la intervención de la policía. Es un comprometido con la causa de la justicia y los DH. No es una persona que “participa” en revoluciones.
-         No es solamente un rebelde, un indignado por la falta de libertad y de justicia que observa en  la sociedad, sino que además sabe por qué está indignado
-         No es una persona que va siempre contra la autoridad política, económica o social, sólo por ser autoridad, sino por tener previamente unas razones y argumentos sólidos.
-         No es un fanático desconectado de la realidad que ha elegido una causa justa y la ha convertido en un ídolo al que somete todas sus energías.
-         No es una persona “progresista”, ¿Quién decide lo que históricamente es más o menos progresista? ¿Qué significa ser progresista?

D) 10 notas fundamentales: lo que significa ser revolucionario
a)    Es una persona que siente pasión por los de abajo por esas mayorías empobrecidas, por los emigrantes, refugiados, los discapacitados, por los últimos de la sociedad.
b)     Es una  persona que tiene como eje central de su vida los Derechos Humanos, la Madre Tierra  y los valores éticos fundamentales.
c)      Es un antisistema, porque no acepta una sociedad en la que se recorten derechos conquistados a lo largo de muchos siglos, que han sido posibles gracias al esfuerzo de muchos de nuestros antepasados, quienes dieron incluso sus vidas en la lucha por los derechos de las personas, como ciudadanos y como trabajadores. Pero estos derechos están siendo dilapidados en beneficio de la acumulación de la riqueza en un número reducido de personas, las grandes fortunas son cada vez más grandes.
d)    Es un ser muy independiente y bastante libre de la ideología dominante, de la autoridad establecida sea económica, política o social. Independiente de los poderosos de arriba y de los insatisfechos de abajo. La plena libertad e independencia existe solo cuando el individuo piensa, siente y decide `por sí mismo. No es  nada violento.
e)     Es una persona, que se ha identificado con la causa de toda la humanidad: va más allá de los límites de la propia sociedad o país (España, la UE, etc) Y critica, hace análisis de la realidad  desde la razón, desde las estadísticas fiables, desde el conjunto de la humanidad (los 7.200 millones de SH que habitan el planeta).
f)      Tiene una profundo respeto ante la Vida de todo ser vivo, gran amor y pasión por la Vida, en contra de todo lo que sea muerte y todo lo que supone guerra y destrucción.
g)    Tiene un gran espíritu crítico: disconforme al escuchar el juicio de la mayoría expresado lo mismo en el mercado de la plaza, que los dueños del poder, que en la TV o prensa, o en el parlamento.
h)    Tiene una especial relación con las clases  poderosas: Sabe que estas, no tienen el monopolio de la verdad moral (es bueno o malo lo que diga el poder) El que queda impresionado socialmente por el poder nunca tendrá espíritu crítico
i)       Hace análisis de la realidad desde abajo y con la referencia de valores éticos  y de DH.
j)      Es una persona capaz de desobedecer leyes y normas impuestas por un poder que no reconoce. porque sabe muy bien que el poder verdadero  emana de la sabiduría popular. Todo acto de desobediencia civil es un acto de obediencia a otros principios: los DH, la democracia real. ¿Cómo puede pensar en desobedecer cuando es una persona no sumisa, no obediente? Esta forma de desobediencia  es síntoma de independencia, de libertad
k)    Es una persona coherente y lleva una misma línea en su pensamiento, su actuación  y cu comunicación. Digamos que es coherente con  su compromiso sociopolítico a favor de la justicia y las libertades en  su triple dimensión de pensar, decir y  actuar
l)       Es una persona valiente que no tiene miedo a mantener una postura decidida ante el poder, ante las instituciones, en los foros de  debate o la familia. Además sabe valorar a los que tienen parecidos planteamientos, y unir fuerzas contra el sistema.

m) En resumen: Es una persona  coherente y valiente que rema contra-corriente.
n)    Ejemplos de revolucionarios tenemos a Karl Marx, al Che Guevara, a Lenin, a Martín Lutero King, a Rosa Luxenburgo, Victoria Kent , Clara Campoamor,  a Gandhi. y tantos otros.

¿Con qué notas me identifico yo?

La lucha de clases no ha desaparecido, o ha vuelto a sur­gir en España. La lucha de clases se refiere al conflicto en­tre las dos clases sociales existentes, entre los de arriba y los de abajo, entre los que producen y los que no produ­cen, en­tre los que sin trabajar se adueñan de la pro­ducción y exclu­yen a los que trabajan, entre explotadores y explotados; his­tó­ricamente entre amos y esclavos, entre patricios y plebe­yos, entre terratenientes y campesinos, entre burgue­ses y proletarios, entre ricos y pobres, entre depredadores y pre­sa, entre el 1% y el 99%. En la natura­leza las manadas o pre­sas desorganizadas, nunca domi­nan a sus depredado­res. En el gobierno de los amos, un es­clavo nunca será rey y de igual modo en el gobierno de la burguesía, un obrero ja­más llegará a gobernar a los bur­gueses.



jueves, 26 de enero de 2017

LA FILOSOFÍA, UN SERVICIO PÚBLICO



 UNA ÉTICA DE LA SUBVERSIÓN

José María García Mauriño
27 de Enero de 3017

1…- Qué entendemos por Subversión:
Subvertir significa mover el ánimo de la gente para inducirle a adoptar una actitud rebelde u hostil en orden a cambiar el orden público y moral, dice el Diccionario de Lengua.

Se trata de tener una versión distinta, una manera de ver el mundo, la vida, desde los de abajo, desde el mundo de las personas empobrecidas, no desde el “orden establecido” por esta sociedad capitalista, no desde las instituciones, a como nos lo presenta la TV y la prensa. Subvertir es ver, analizar, el mundo desde los “sub”, desde el suburbio, desde los subalternos, desde los que están por debajo. Es decir, desde los pobres, de los que no tienen, no saben o no pueden.  La subversión que propugnamos no es nada violenta.

Subvertir el orden establecido: es decir, poner las cosas patas arriba. Lo de arriba  lo ponemos abajo. Lo que consideramos como perdido, los perdedores, es lo que vale. Lo que todo el mundo estima que es bueno, no es tan bueno. Lo que se tiene por poder es debilidad. Siempre prevalece la vida sobre la muerte, la verdad sobre la mentira, la libertad sobre la dependencia. Y el amor, la fraternidad, la solidaridad, por encima de todo. Esa es la subversión: mirar el mundo desde una óptica completamente distinta  Es caminar a contra-corriente. Lo normal, lo corriente, no es pensar así. Lo corriente es la mirada del conformismo. Nuestra mirada es la mirada de la rebeldía, de  la subversión, la que mira al pobre desde la vida y desde la dignidad. Desde su barrera, no desde arriba. Es sentir la nostalgia por los excluidos de esta sociedad, es decir,  por  todas las personas empobrecidas del mundo. Los pobres son los que no tienen, no saben y no  pueden.

A.- Los que no tienen techo, comida, dinero, agua, tierras, trabajo, escuelas, hospitales, “Papeles”…No tienen casi nada.

 B.- Los que no saben: Cuáles son sus derechos. Los que no están informados de lo que pasa en el mundo, en su país, en su familia. Los que a veces no tienen ni idea de qué se les acusa cuando les detienen. Muchos no saben: no saben leer ni escribir, ni hacer cuentas. porque no han ido a la escuela.

C,- Los que no pueden: no tienen recursos para salir de su pobreza y miseria. No tienen oportunidad de salir fuera de su país y conocer otros mundos. No tienen  medios para curarse de sus enfermedades.

D.- Los que viven: Con enfermedades curables y sin medicinas porque son muy caras. Viven con mucho miedo. Sin abrigo. Huyendo del hambre de su tierra en pateras y cayucos. O de las guerras  que promueven los poderosos. Esperando encontrar otro país en el que puedan vivir. Arriesgando su vida y muriendo por sus familias en una salida obligada de su país.  A veces meses y meses en campos de desplazados y de refugiados. En campos enormes de concentración, años y años. Sin defensa posible, sin protección social ni jurídica. Olvidados y abandonados de las autoridades, de sus jefes de gobierno.

Porque no es posible ver, mirar, analizar, este mundo de los de abajo sin sentir vergüenza, indignación,  rabia e impotencia, y clamar por la justicia, y al mismo tiempo dejar de tomar partido y comprometerse.

En esta reflexión sobre las persona empobrecidas, víctimas del capitalismo  imperialista, afirmamos una radical subversión, es decir, que lo hacemos tomando partido. Lo hacemos desde una postura de radical indignación ética y desde una insobornable solidaridad con todas las víctimas de la injusticia, la agresión y el despojo.

Nos ponemos obstinadamente del lado de las víctimas para hacer frente a una dinámica histórica de indignas estrategias belicistas y de políticas -económicas, sociales y culturales-, que sacrifican en el altar del lucro a millones de seres humanos.

Entendemos que las víctimas deben ser el criterio de verdad de cualquier visión del mundo y de cualquier análisis de las relaciones internacionales. Porque el sufrimiento humano, sean cuales fueren sus causas, es siempre una gran interpelación para todo ser humano. Y ante él no caben justificaciones o indolencias y, mucho menos, discursos que propugnan la cómplice resignación. La resignación no es ética.

2.-  Por qué es Ética la subversión:
 Porque no somos conformistas con este régimen de muerte y de mentira, no queremos ser cómplices de esta sociedad que margina a los más necesitados. Se trata de tener una mirada nueva, una versión ética, claramente comprometida, con los valores básicos de la ética, es decir, con la vida, la justicia,  la libertad, la verdad, la paz. Se trata de sacudir las conciencias para instalarnos en la óptica de la vida, de los derechos humanos, de la dignidad, para desmontar el poder de los de arriba y reconstruir los auténticos valores de los de abajo, del pueblo sufriente. Se trata de hacerles justicia y que gocen de verdad de las auténticas libertades. Repetimos, no  sólo una  mirada, una versión, sino sobre todo un compromiso ético.

El paso de la indignación y la rabia,  a la organización, sólida y persistente, es la clave de cualquier proceso de cambios profundos y radicales. Rabia nos  sobra en estos momentos, falta organizarla.

3.- Una pequeña mirada a la subversión
Hay varios aspectos de la subversión, o sea, ver, analizar el mundo desde abajo. y que conviene tenerlos en cuenta a la hora de  analizar la realidad y comprometerse.

1)    La subversión política: Se trata de ver el mundo de la política desde abajo .Es decir, ver cómo sus justas reivindicaciones  se debaten en el parlamento, ver las distintas disputas entre los partidos. Y  sentir rabia e indignación  al comprobar que no  atacan los verdaderos problemas de la mayoría sufriente. Y saber que las decisiones importantes las toman siempre los de arriba, la Troika, sin contar con la gente. Una democracia que al no ser  de verdad representativa, tampoco es participativa.

2)       La subversión económica: ver cómo sigue estancado el número de parados de larga duración. De que en muchos hogares no entra ningún ingreso, que los que tienen algo apenas pueden  llegar a fin de mes, que muchos malviven con la pensión  de los abuelos, que tienen que ir a comedores sociales para poder comer, o buscar cada día la comida en  los contenedores. La angustia de no poder pagar la hipoteca o el alquiler de la  casa, de no poder pagar la factura del gas, de la electricidad, del teléfono, del colegio de los niños, etc. Y pasar mucha vergüenza con todo esto. (Algunos datos: 12,5 % de los trabajadores de la Unión Europea son pobres, en España es el 15% y en EEUU es el 25% y no ha parado de subir en los últimos años (Europa Press)). 8 personas son más ricas que 3.600 millones de pobres.(Oxfam)

3)    La subversión cultural: para muchos el no saber leer o escribirles supone una dificultad muy seria en la vida social, no conocer el significado de muchas leyes y ordenanzas, no haber podido ir a la escuela o a la universidad, pasan miedo, vergüenza, impotencia, ir casi siempre con la misma ropa, no conocer otros mundos…Y con frecuencia, casi sin esperanza de que esto cambie o haya alguna mejora.

Para todas estas personas reclamamos la vida y la dignidad que les niegan  los poderes de este mundo. Esta es la subversión, una alternativa  a la opresión política, económica y cultural que sufren estos colectivos empobrecidos:

-         donde hay procesos de muerte lenta, tratamos de poner vida
-         donde hay mentira u ocultación de la verdad, ofrecemos análisis de la realidad
-         donde hay acumulación de bienes , invitamos a compartir bienes y servicios,
-         donde hay incultura, proponemos una educación pública y laica de todos y para todos,
-         donde no hay derecho, insistimos en  la denuncia de los DH que no se realizan en  las clases populares  y sí en  las clases pudientes.

Al ver este panorama, nuestra indignación  va dirigida contra  esa violencia estructural del sistema, es decir, contra esa acumulación incesante de beneficios que no reparte ni comparte, contra esa democracia cuyas decisiones las toma la economía de mercado, la troika, y no el parlamento. Estamos en contra de la des-información constante que nos ofrecen la mayoría de los medios de in-comunicación que nos trasmiten  una forma especial de entender la vida, lejos de una mirada humanizadora desde abajo. 

A pesar de todo, mantenemos la esperanza utópica, porque la esperanza es una virtud de los pequeños. Los grandes, los satisfechos, no conocen la esperanza; no saben qué es. Son ellos, los pequeños, los que luchan, las personas empobrecidas, las que transforman el desierto en exilio. Se trata de tener y mantener un horizonte de esperanza, de que se vaya realizando ese ideal de vida digna para todos los SH. La esperanza hace cambiar la soledad desesperada, el sufrimiento humano, en un camino llano sobre el cual caminar para ir al encuentro de la vida digna. Y llegamos a la conclusión: dejémonos que nos enseñen qué es la esperanza. ¡Dejémonos enseñar la esperanza! Esperemos, comprometidos y confiados, la llegada de la Utopía, y cualquiera que sea el desierto de nuestras vidas y cada uno sabe en qué desierto camina, con qué silencio vive, cualquiera sea el desierto y el silencio de nuestras vidas, se convertirá en un jardín florido y en una sinfonía armoniosa. ¡La esperanza no defrauda a nadie! Lo decimos otra vez: “¡La esperanza no defrauda!” Está en lo más hondo de la persona, forma parte de la metafísica de la naturaleza humana. El Ser Humano, siempre espera algo, nunca dejan de esperar!!.

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UN APUNTE CRISTIANO: Jesús fue un subversivo

La subversión consiste en tratar de sentar los pilares de una sociedad que no se basa en los valores del dinero, el prestigio y el poder, sino en la libertad, la justicia y el amor.

Ellos, los judios,  insistían diciendo que Jesús  subvierte  al pueblo enseñando por toda Judea, empezando desde Galilea hasta aquí”.
El verbo “anaseíô” аνασειω (subvertir) está compuesto por la preposición “ana” y el verbo original “seíô”. Este verbo significa “agitar, sacudir, hacer temblar”. De este verbo deriva “seismós” de donde viene nuestro ·”seismo”, terremoto. La preposición “aná” significa “arriba, hacia arriba”. Aquí significa levantar al pueblo contra los de arriba.)

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jueves, 12 de enero de 2017

VALORES Y CONTRAVALORES


Frente a los mitos del capitalismo, unos valores éticos

José María García-Mauriño
12 de Enero de 2017

Vamos a examinar una serie de mitos del capitalismo, dentro de este sistema NeoLiberal (NL) y oponer una serie de valores éticos.  Frente a unos mitos bastante asimilados por la mayoría de la  gente, vamos a proponer alternativas. Por ejemplo, para empezar, estos cuatro mitos propios del pensamiento neoliberal.:

1) - Fatalismo: el orden que tenemos, el Capitalismo NL, es el único viable, el mejor de los posibles. No nos queda otro remedio que aguantar. Nos quieren hacer creer que gracias al Gobierno tenemos pensiones y Seguridad Social. El avance de las tecnologías nos van solucionando los problemas actuales. Fuera del Mercado no hay salvación.

2) - Conformismo y pasividad: frente a este NL no se puede hacer nada. No se puede tener otra manera de pensar ni de sentir o de actuar. No cabe la rebeldía, eso es malo. No se debe criticar, eso no está bien. No tenemos libertad de expresión. No se puede disentir. Hay que obedecer y someterse a lo que está mandado. Es lo políticamente correcto.

3) - Siempre ha habido pobres y ricos. Es lo natural. Vamos dando alguna limosna, ayudando algo a la gente más pobre para aliviar el sufrimiento humano. Ahora estamos mejor que hace 300 años. La humanidad va progresando.

4) - La religión: hay que sufrir en esta vida, luego ya tendremos el cielo eterno en la otra vida.

         Frente a este perspectiva  negativa de ciertos aspectos neoliberales (NL) más o menos asimilados por la mayoría, hay que oponer una forma distinta de pensar, sentir y actuar. En una palabra: afirmamos que es posible otro proceso distinto de organizar las relaciones humanas en la sociedad, incluidas las relaciones de producción.  Frente al conformismo fatalista existe una Utopía. “otro mundo es posible y necesario”. No una quimera. Esos valores utópicos, como son la Vida, la Libertad, la  Justicia, la Verdad, convierten el  Mercado total, que es considerado como fin, en un puro medio. Existe en muchos ámbitos de las clases populares un movimiento de resistencia, propio de una conciencia de rebeldía, que posee una fuerza ética superior. Sostenemos y mantenemos la Utopía, el derecho a soñar un cambio  transformador, y a establecer unos nuevos valores y conceptos que fundamenten actitudes y comportamientos, que van en la línea de participar activamente en la sociedad, y en solidaridad con las tareas políticas y sociales en el mundo entero.

Y desde esta perspectiva proponemos previamente 4 aspectos fundamentales a tener en cuenta y que son muy distintos de los que se publican, de  la mentalidad de la mayoría..

a) - El ser humano deja de ser concebido como un individuo aislado y en competencia con los  otros, como una fuerza de trabajo en el ámbito de la producción, y pasa a ser visto como un ser de relaciones formando colectivos, solidaridad y movimientos sociales, conscientes de los retos comunes de la actualidad y a enfrentar una existencia humana común a compartir. La verdad del capitalismo  NL se expresa en su praxis, es decir, en que produce muerte, hambre, paro y guerras. La verdad del ser humano, su praxis, se expresa en el desarrollo de su personalidad individual y social.

b) - El Mercado: no es un fin, como pretende el Sistema, es un medio. No es el Mercado el que determina la manera de pensar y vivir de la gente, sino que son las personas las que deben determinar cómo tiene que ser el Mercado. El Mercado es el espacio del NL donde todo se compra y todo se vende. Todo se convierte en  mercancía. Todo lo que tiene valor de uso, lo van convirtiendo en  valor de cambio. Son los agentes sociales conscientes, los sindicatos, los intelectuales, los políticos, los que deben mirar por el interés público, por el bien común, con el fin de servir al desarrollo social y humano de todos los ciudadanos y ciudadanas.

c) - La economía: no hay que explicar la sociedad desde la economía, como hace el Sistema, sino al revés, explicar la economía desde la producción de bienes y servicios para satisfacer necesidades básicas de toda la ciudadanía. No una economía de financieros y beneficios para unos pocos, sino una economía que pasa a ser concebida como un sistema abierto de intereses comunes, y públicos. Una economía respetuosa del contexto ecológico, y que responde a las necesidades vitales y materiales de todos los ciudadanos y ciudadanas del Planeta Tierra, de forma justa y sostenible.

d) - El trabajo: tiene la función social de producir bienes y servicios para todos. Y además que sirva de unión entre todos los seres humano0s. Un trabajo que pasaría a ser valorado como praxis comunicativa y creativa. No un trabajo necesaria y económicamente productivo, encerrado en una dinámica salarial, sino además una tarea social. El trabajo es la expresión de las cualidades y creatividad de todo SH. La sociedad avanza gracias al trabajo productivo.

Criticamos varios mitos, propios del capitalismo:

1.- Frente al mito del Fatalismo: nos quieren hacer creer que ya todo el futuro está prederminado, “escrito está”,  la voluntad humana no puede hacer nada. Es el final de la historia, ya no hay nada que hacer, ya está todo dicho, hecho y pensado. No hay más que seguir el camino ya trazado. Como las vías del tren, no se puede salir de ellas sin descarrilar. Fuera del sistema capitalista, fuera del mercado no hay salvación. Es el pensamiento único.

La Ética opone la libertad de pensamiento: pensar de forma distinta del pensamiento único no es nada fácil. Existen otras formas de interpretar la realidad. Se trata del Pensamiento crítico: hacer análisis de la realidad desde otros presupuestos, como el de la libertad,  cada uno piensa por sí mismo y en grupo,  tiene razones, argumentos, para construir el futuro, debatiendo, contrastando opiniones. El futuro no está escrito, lo vamos haciendo entre todos y todas. El pasado sí está escrito, es la Historia, es posible modificar el presente y construir el futuro. Tener imaginación creativa para proponer otras fórmulas alternativas. Tener la íntima convicción de que la historia la vamos haciendo entre todos, con nuestras pequeñas acciones y compromisos.

2.-  Frente al mito de la Competitividad:
La competitividad es la capacidad de generar la mayor satisfacción de los consumidores fijado un precio, o la capacidad de poder ofrecer un menor precio fijado una cierta calidad de la mercancía. Es decir, antes se hunda cualquier otra empresa que la mía, poner precios baratos para hundir otra producción, sacar mejores notas que otro, ser el mejor de mi empresa, tener un coche mejor que el de mi vecino,  luchar para que nadie me pise el puesto, ponerme por encima de otro, etc.

Decimos que sí a ser competentes es decir, conocer y saber a fondo los cometidos de su carrera, de su profesión, su trabajo, sea cual fuere, lo mismo ser médico que enfermera que albañil o fontanero, que abogado. Poner a disposición de la sociedad lo que ha aprendido. Saber desarrollar sus cualidades personales. Ser y tener cada uno, cada una, personalidad propia, no un producto del ambiente social reinante.

3.- Frente el mito del conformismo: Estar de acuerdo con el sistema en la forma de pensar y en la forma de actuar. Se conforma uno con lo que hay, hay que acomodarse, no se puede ir contracorriente, es lo que hace todo el mundo…  No nos podemos salir de estas estructuras, eso es malo, está prohibido, es un inadaptado social. Lo que quieren es gente sumisa, corderitos mansos, gente que no piense por sí mismo. Eternos menores de edad.  El infantilismo perpetuo.

Nos situamos en la disidencia,  es decir, significa separarse de la común doctrina, creencia o conducta, afirmamos la insumisión mental, saber decir que NO a este sistema, que esto no está bien, que no nos gusta y además sabemos por qué no nos gusta.

Pensamos en el consumo, comprar, Creo que ser capitalista no es solo cuestión de tener muchos Millones de €, sino de asimilar los valores del sistema, como es la cultura del mercado, el ansia de comprar, sin un pensamiento crítico.

4.- Frente al mito del individualismo y de la decisión personal: en situaciones de grave crisis, ese ¡sálvese quien pueda! es el grito propio de la mentalidad del NL. Las fórmulas que emplea el sistema siempre son individuales. En lo laboral, ya no quieren convenios colectivos, sino que cada uno se entienda con su jefe.

El mito del individualismo se basa en la supremacía del individuo como valor supremo. Aquí reside el fundamento de la libertad, de la propiedad privada, del triunfo personal a toda costa, etc. Esta manera de presentar el progreso del ser humano oculta interesadamente que lo que llamamos sociedad o cultura humana surgió de la cooperación, la solidaridad y la comunicación. Esto es precisamente lo que distingue lo humano de lo animal. El egoísmo salvaje es precisamente la animalidad. 

La ética ofrece una cultura comunitaria en la que todo lo que sea esfuerzo cooperativo y colaborativo, construye una convivencia más justa y solidaria. Propone que el trabajo no nos mantenga ocupados como trabajadores y consumidores, sin apenas tiempo ni espacio para actividades alternativas. Se espera que la gente actúe solidariamente, pero hacia objetivos colectivos, comunitarios. Se espera que obtengamos lo que podamos por nosotros mismos, pero dentro de unas estructuras que miran  al bien común, que se preocupan de los problemas de otros.

5).- Frente  al mito del Inmovilismo, el dejar que las cosas sigan su curso, que continúen como están,  sin  hacer nada que ya se irán arreglando solas, (esto es así, “es lo que hay” y no se puede hacer nada por cambiarlo)

La Ética afirma la cultura del cambio: las cosas, la política necesitan un cambio no pueden quedarse como están, porque como están hacen  daño a mucha gente, que se les niega un mínimo para vivir con dignidad, no se cumplen los DH, cada vez hay más desigualdad,

6.- Frente al  mito de la neutralidad. 
El Gobierno  presenta su gestión como neutral, como que no tomar partido por ninguna clase asocial. Y renuncia a toda injerencia en un conflicto o diferencia de opiniones. Es importante no confundirla con conceptos como la objetividad y la imparcialidad. Nos hace creer que las cosas son como son y no se puede hacer nada por cambiarlas. Que los recortes nos vienen impuestos y no se puede hacer nada. Por eso, es fundamental que la gente crea en la neutralidad de las instituciones sociales, de los gobiernos, de la enseñanza, de los medios de comunicación y de la ciencia. Las personas se creen que pueden ser neutrales en las elecciones y eso es imposible. No hay ningún partido neutral. Pero los hechos refutan esta cacareada neutralidad, que no se inclina ni a un lado ni a otro, siempre “equidistante”. Creo que no existe el “centro” ¡!! Es lo mismo que ser de derechas pero que no se dice por vergüenza propia y ajena.

         La ética propone la cultura del compromiso solidario: las cosas, la política, nunca se arreglan solas hay que buscar siempre formas de hacer algo en común, colectivos,  mareas, reuniones, debates. Todo lo que huela a algo comunitario es un "veneno" para el sistema. La solidaridad no se acaba con dar un dinero para los refugiados.

         El éxito y la eficacia son dos valores muy estimados por el sistema:
a)    Frente al éxito, que consiste en,  tener mucho dinero, comprar cosas, tener doble vivienda, que los  vecinos nos alaben, tengamos puestos altos en la sociedad,  relacionarmos con gente importante, etc. oponemos una ética fundamental basada en los valores de la libertad, la justicia y la solidaridad.

Sabemos que ser felices es el principal éxito a que debemos aspirar. Esta es la meta de la buena Vida, no el dinero, el prestigio o el poder. A veces es un trabajo anónimo, creativo ("qué malo es ser bueno!", se dice en la película "El Abuelo"); ser honrado, trabajador y buena persona es casi lo mismo que ocupar el último lugar.

b)    Frente a la eficacia: que es conseguir lo que se pretende. Lo que vale es la cuenta de resultados: Una economía saneada, abundante, sin deudas, que va acumulando beneficios  Una vida de comodidad, sin apuros a fin de mes, que los hijos saquen la carrera, hacer un master, tener mucho dinero, relacionarse con gente importante, salir en TV. Eso es lo importante, si lo has conseguido eres eficaz, de lo contrario eres un ineficiente, un fracasado.

La Ética afirma que lo más importante es ser buena persona. Todo tiene importancia para este sistema menos su vida, su felicidad, su persona, el arte de vivir honestamente. Decimos que lo más importante, no es ser eficaz, sino ser buena persona, libre y honrada de acuerdo con los Derechos Humanos. Es más importante y tal vez menos eficaz según esos valores imperantes, pero a la larga es más eficaz el respeto a toda clase de personas, ser tolerante y abierto.

7.- Frente al mito de que siempre ha habido pobres y ricos:
No se puede admitir eso como un dogma, Ha habido pobres porque los ricos, se han  hecho ricos, a causa de apoderarse de una serie de bienes básicos para vivir que pertenecen a las personas empobrecidas y apenas les han dejado llevar  una vida digna. Es verdad que la humanidad progresa y que ahora estamos mejor que hace 300 años, pero no progresa para todos igual, unos han acumulado riquezas, poder, dinero y prestigio y otros apenas tienen nada.

8.- Frente el mito de la religión: que predica que hay que sufrir aquí en la tierra, porque luego nos espera un cielo eterno,
 decimos que en esta vida hay que sufrir lo menos posible, porque estamos hechos parta la felicidad, no para el sufrimiento. Y no sabemos nada del más allá, de la existencia de otra vida, es una alienación propia de la Iglesia católica, que no tiene fundamento. No nos “ganamos el cielo” a base de sufrir en esta vida. Hay que vivir en el más acá, lo más honestamente posible, no con la esperanza puesta en  el más allá, del que no conocemos nada.

En resumen:
Al ver este panorama del NL, vemos cada día más urgente una alternativa de vida a este sistema de muerte. Decimos que Sí, que hay alternativas, que no es algo único e inconmovible, que no se ha acabado la historia, que la seguimos haciendo al lado de los débiles y excluidos

Es decir, frente a los valores propios del sistema,  como competitividad, enriquecimiento, individualismo, oponemos lo propio de la ética,  justicia, solidaridad, participación y cooperación. Pero,  suenan a utópicos, o sea, como si fueran irrealizables…
Los jóvenes no se unen por valores éticos, sino por “marcas”, Adidas, Puma, Nike, Lacoste Coca Cola, etc,  La mayoría son esclavos del sistema, aun sin darse cuenta. “Es lo que hay…”

Finalmente: Seguimos proponiendo un cambio de pensamiento y de actitudes
- una actitud global: no ceder ante los dogmas oficiales que dan por cerradas las posibilidades de cambio social:
- no una sociedad de competidores, sino de gente competente, una sociedad solidaria, de hermanos, como dice el art. 1 de Derechos Humanos.
- ir pensando de otra manera, en otro modelo de desarrollo de las personas y de la sociedad; - no tener miedo a plantearse problemas; no querer defender posturas personales, sino cada vez planteamientos más universales y planetarios.

Para acabar, conviene tener presente que este sistema lleva la carcoma en su interior y pronto o más tarde tiene que caer. La fuerza de la vida siempre prevalece sobre la muerte. La verdad siempre triunfa sobre la mentira. Nos queda ir adquiriendo una  Resistencia esperanzada y humilde porque la historia en un mañana impreciso cambiará. No tenemos especial miedo al futuro porque no tenemos miedo a la vida ni tampoco tenemos miedo al cambio, ni a las nuevas tecnologías, en definitiva tenemos pocos miedos, porque la mayoría de nosotras tenemos poco que perder.

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lunes, 12 de diciembre de 2016

¿UNA ETICA SIN RELIGIÓN?



José María García Mauriño
12 de Diciembre de 2016


El problema consiste en no poder saber que hay en el más allá, después de la muerte, si hay algo o no hay nada. Existen diferencias entre ética y religión. Cuando digo religión, me refiero a la moral, que propugna la jerarquía católica.; y  es un verdadero problema el establecer las fronteras entre una y otra. Las hipótesis que se pueden dar  son  estas dos: Una, hay algo después de la muerte. Dos, no hay nada después de la muerte. Tanto en una hipótesis  como en otra, ¿se modifica la conducta personal acá en la tierra, según crea que exista algo en un más allá, o no haya nada después de la muerte? ¿Acaso mi conducta depende de la creencia que tenga en  el más allá, si hay algo o no hay nada después de la muerte? El proceder bien o proceder mal, aquí en la tierra, es lo propio de la ética laica. El plantear el más allá es lo propio de la religión. Por otra parte, no es lo mismo ser religioso que ser creyente. Lo propio de la Religión es esto: el ser humano /SH) se somete, más o menos críticamente, a la religión elegida, no impuesta. La religión católica, apostólica y romana, consiste en: creer, aceptar, dogmas, moral, ritos y una organización jerárquica. Lo que propone esta moral católica, es que hay que portarse bien, hay que sufrir en esta vida, porque luego nos espera en el más allá. el cielo, el paraíso, Lo propio de la ética laica es esto: el SH  puede elegir los valores que van a orientar su vida, que varían según las personas y la escala de valores preferida, sin referencia en  el más allá. Lo propio del creyente, sin embargo, es tener fe en una persona, confíar en una persona, en Jesús y su mensaje, no en verdades o dogmas. La fe, lo propio del creyente, es algo más que practicar los ritos de la religión católica. Jesús no fundó ninguna religión, pero nos enseñó unos comportamientos, una manera de vivir la fe comprometida con los últimos de la sociedad que no tiene nada que ver con las enseñanzas de la moral católica institucional, Y además, nos enseñó a orar al Padre del cielo. La plegaria y la acción de gracias, son consustanciales a la fe del creyente, algo que trasciende, que va más allá de unos dogmas o de unos ritos, impuestos por la jerarquía. Lo básico de la fe cristiana es el compromiso con los pobres. Lo propio de la religión son los dogmas y ritos, como bautizos, bodas, misas, comuniones y funerales. Con esas prácticas religiosas se cumple con la religión, tenga o no tenga fe.
En definitiva, es posible que se pueda vivir sin practicar los ritos de la religión, incluso prescindiendo de los dogmas, pero ¿se puede vivir honestamente sin conciencia ética, sin  preocuparse por los más débiles y excluidos de l a sociedad?
La historia de las civilizaciones está plagada de costumbres que nos obligan a sacrificarnos por lo que pueda haber tras la muerte. Hay creencias que incluso obligan a tareas y conductas concretas, algunas realmente exigentes. Podríamos pensar que estos comportamientos son propios de culturas pasadas. Sin embargo, la religión protestante sigue considerando que el juicio final depende en gran medida de lo que uno haya aportado a la sociedad en lo material y económico durante la vida. En la católica, por su parte, se considera que los malos o buenos comportamientos determinan en última instancia la salvación o condenación de las personas.
Bajemos la cuestión a la tierra. Repito, existen al menos dos posibilidades. Que tras la muerte haya algo o que no haya nada. Veamos las conductas en cada caso. Establecer relaciones causa- efecto entre vida presente y eventual vida futura allana el camino a la manipulación.

Entre aquellos que piensan que sí hay algo, lo interesante desde un punto de vista de la conducta personal es que, por lo general, establecen una correlación entre lo que encontrarán en el más allá y su comportamiento en el más acá. Sistemáticamente se considera la vida una especie de prueba para determinar si merecemos una existencia mejor, más larga o eterna. ¿Por qué? Establecer relaciones causa-efecto entre vida presente y eventual vida futura allana el camino a la manipulación del individuo.

Queda una tercera hipótesis interesante. Se trata de creer ambas cosas al mismo tiempo. Que hay algo en el más allá, y que no hay nada. ¿De qué serviría esto en nuestro día a día? Probablemente, uno alcanza la máxima virtud cuando vive de la misma forma tanto si cree que hay vida en el más allá y un Dios, supremo juez de vivos y muertos, que le juzgará, como si piensa que no hay nada, que uno cierra los ojos y se acabó la película, sin salvación ni condena. Si bajo ambas premisas el comportamiento y valores con los que uno vive son los mismos, esa persona estará actuando libre de coacción, manipulación, presunciones o posibles falsas creencias. Y no está reñido con cualquier modo de vivir la fe. Vivir hoy según la propia fe por lo que al presente le reporta, no por lo que al futuro pueda suponerle. Lograrlo hace a una persona completamente dueña de su libertad y la lleva a vivir una vida plena, sin importarle lo que vendrá, o no vendrá, después. Alguno esgrimirá que en eso consiste la salvación. Puede ser. No me lo planteo.

Es posible que se pueda vivir sin religión, pero ¿se pueda vivir sin ética?

Con más frecuencia de la deseada tuvo que escuchar el filósofo y matemático Bertrand Russell la siguiente pregunta: “¿Qué le parece más importante, la ética o la religión?”. Con su habitual desparpajo y contundencia, dejó caer la siguiente respuesta: “He recorrido bastantes países pertenecientes a diversas culturas; en ninguno de ellos me preguntaron por mi religión, pero en ninguno de esos lugares me permitieron robar, matar, mentir o cometer actos deshonestos”.

De esta forma tan gráfica defendía Russell una tesis a la que dedicó no pocas energías: sin religión se puede vivir; sin ética, no. No será difícil estar de acuerdo con él. Pero probablemente él era consciente de que los mínimos éticos que señala —no matar, no robar, no mentir, no cometer actos deshonestos— nos llegan, también, como legado de grandes espíritus religiosos como Buda, Confucio, Moisés, Jesús o Mahoma. Es decir: la ética y la religión han tendido a darse la mano, a caminar juntas, a aunar esfuerzos. De hecho, el 83% de los seres humanos vincula su quehacer ético con su pertenencia a alguna de las 10.000 religiones existentes en nuestro planeta.
Las grandes conquistas éticas de la modernidad se lograron a pesar de la oposición de las iglesias. No es cierto que la ética empiece allí donde termina la religión. Tradicionalmente hemos responsabilizado a la ética del qué debemos hacer y hemos reservado a la religión la tarea de administrar el qué nos cabe esperar. Este es el planteamiento de Kant,  pero es muy probable que tal división de tareas no sea pertinente. Lo que de veras intentaron siempre tanto la ética como la religión fue presentar un cuadro inteligible de la vida sobre la tierra. Las dos son las que pueden dar sentido a la vida humana.

Ni la ética trata solo de la rectitud de las acciones humanas, ni la religión se refiere únicamente a la relación de los seres humanos con sus dioses. Ambas apuntan hacia una inteligibilidad más global, más abarcadora. Ambas buscan, con similar tenacidad, el sentido de la vida. Alguien ha dicho que el término esperanza las engloba a las dos. En efecto: quien se atreve a pronunciar la palabra esperanza —“el sueño de un vigilante” la llamó Aristóteles— está hablando, al menos implícitamente, de ética y religión. Estamos ante dos saberes, de tono casi melancólico, que se atreven a insinuar frágiles esperanzas que nunca podrán fundamentar plenamente.

“Hay capítulos de la ética”, reconocía Aranguren, el gran maestro de la ética en España, “que no sabría cómo abordar si, de algún modo, no lo hago desde la religión”. Y ponía como ejemplo la solidaridad, a la que consideraba “heredera de la fraternidad cristiana”. Aranguren defendió siempre, como lo hacía Bloch y gran parte de la tradición filosófica occidental, la apertura de la ética a la religión. Esto no significa que ética y religión terminen por identificarse. Es cierto que, probablemente, todas las religiones predican a sus fieles: haz el bien, evita el mal. Todas se atienen a la regla de oro: “Trata a los demás como desees que te traten a ti”. El rabino Hillel condensaba el núcleo ético de todas las religiones en una fórmula tan sencilla como grandiosa: “Sé bueno, hijo mío”. Pero no todo en la religión es moralidad. La actitud religiosa tiene que ver con el misterio, con el sobrecogimiento, con la adoración, con la alabanza, y sobre todo con la entrega a los demás, a los más necesitados, a los últimos.
El mensaje subversivo de Jesús no es un  mensaje religioso, ni un pensamiento dogmático, ni una moral, ni unos ritos, ni una organización jerárquica, es un proyecto de vida, lo propio de una ética de fraternidad universal, “Tuve hambre…..”

Como resumen, ¿Una ética sin religión?  es posible que se pueda vivir sin practicar los ritos de la religión católica, incluso prescindiendo de los dogmas, pero ¿se puede vivir honestamente sin conciencia ética, sin  preocuparse por los demás, por los más débiles y excluidos de la sociedad?  Podemos afirmar que  para ser buena persona no hace falta creer e Dios, hace falta tener pasión por la ética, por los DH, por los valores humanos. Creo que  es preferible plantearse vivir una vida laica, empapada en  la ética, buscar el sentido de la vida humana  en  el más acá, en este  mundo lleno de injusticias y sufrimientos, sin mirar la  posibilidad de un juez supremo que premia a unos y castiga a otros. Y además,  aceptar que la religión  es un constructo humano, no divino, y que la solución que aporta la religión católica al problema del más allá.(la resurrección)  es una creencia que cae fuera del ámbito de lo racional.                                                

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martes, 22 de noviembre de 2016

ETICA DE LA RESISTENCIA

 

José María García Mauriño
18 de Noviembre de 2016

 

El enemigo que tenemos enfrente es muy poderoso. Es el sistema capitalista que lo abarca todo, Aunque pretendemos derrotarlo, sin embargo, el llevarlo a cabo no entra en nuestras posibilidades. Es la lucha de David contra Goliat. Pero podemos tirarle piedras a la frente,  podemos poner palos a la rueda, podemos poner piedrecitas en  sus zapatos. Se trata de una lucha permanente. Somos luchadores derrotados de una causa invencible, decía un poeta. Somos corredores de fondo y no desistimos en  nuestro empeño. No buscamos el éxito o la eficacia a corto plazo, como pretende la derecha. Nuestra  causa son  los DH, es la Justicia, es la vida amenazada de todos los SH del planeta.

No cabe duda que hemos de caminar siempre con ese horizonte de fondo, pero se impone una dosis casi infinita de modestia y paciencia histórica. Entretanto es posible caminar por objetivos más limitados.

Lo que me indigna es la cultura capitalista y sus infinitos ‘contravalores’ de individualismo, competitividad y consumismo destructor; lo que me interpela más s es el sufrimiento de una humanidad doliente a causa de la acumulación de riqueza y poder en muy pocas manos. Me rebelo contra el caudal insaciable de exclusión social que vemos a nuestro alrededor, la destrucción del planeta, el racismo y la xenofobia. Son estas realidades sociales las que me  indignan y me deprimen porque la resistencia que ofrecemos no es capaz de dar una respuesta liberadora, propia de una ética de los valores. Como señala Marx, el resultado más importante de una actividad política es la manera en que transforma a quienes participan en ella, y en este sentido doy por muy bien empleadas las innumerables horas dedicadas a pensar, escribir redactar,  reuniones, discusiones y empresas aparentemente infructuosas.

 

Vamos a considerar tres cosas, como marco de lo que puede ser una “ética de la resistencia”, como por ejemplo,  qué es el capitalismo, qué dice la derecha, cómo está el capitalismo neoliberal en la actualidad.

 

1) Estamos habituados a considerar el capitalismo simplemente como un sistema económico. Pero, la realidad es que el capitalismo es mucho más que un sistema económico. Detrás del capitalismo, en su fondo, está viva y actuante toda una filosofía que orienta toda la actividad de la sociedad, sea política, económica o cultural. Por ejemplo, decir corrupción es decir capitalismo.

 

El capitalismo subsiste por las continuas crisis del sistema. El capitalismo es un sistema económico que depende al mismo tiempo de un espíritu moral, y que necesita del sistema político democrático para poder subsistir; sin esta dimensión política y ético-cultural no se podría mantener. Se fundamenta en un orden ético-religioso que propicia valores y motivaciones propios de esta sociedad que dan legitimidad al sistema. Existe una familiaridad entre el sistema económico capitalista de libre mercado, el sistema político democrático y la religión cristiana. Esta trinidad de órdenes económicos, políticos y culturales íntimamente unidos e implicados entre sí es lo que forman un sistema productivo de bienes basado en la propiedad privada y el mercado de libre competencia, un sistema político parlamentario y democrático y un orden cultural de valores y orientaciones normativas. Cada uno de estos órdenes posee su propia lógica y su propio dinamismo.

2) Hay que conocer un poco en profundidad  cuál es el adversario político,  la derecha. La derecha no ha tenido nunca problemas con su identidad. Tampoco lo tiene ahora. Todo lo más, una cierta perplejidad en sus márgenes. Como esa regresiva nostalgia por el Orden con mayúscula; o su permanente tendencia por la compañía de la Iglesia y la presencia del uniforme. También una querencia inagotable por la eficacia y el éxito, en primer lugar económico; el fervor por las esencias del pasado; el culto de la seguridad y el control; la indeclinable añoranza por el autoritarismo como régimen y como práctica; sin olvidar la alergia a la crítica y la redentora invocación de la ética y otras coartadas curalotodo destinadas a compensar la acumulación del beneficio.

3) El capitalismo neoliberal, en la fase actual es de altísima concentración de la riqueza. Y está destrozando muchas sociedades centrales o periféricas El capitalismo de rostro humano, el neoliberalismo atenuado, la “sociedad del bienestar”, permitió hacer la mayor transformación social de la historia de España mejorando la vida de casi 30 millones de personas, a costa de los pueblos del tercer mundo,  con el aumento de los salarios, facilidad de crédito, desgravaciones fiscales, pero en el fondo se ha mostrado insuficiente. Gran error no haber explicado nunca que aquellas acciones sociales eran fruto de una política propia de un Estado capitalista. Por eso creó antes consumidores que ciudadanos conscientes. Permitió adquirir bienes personales, pero mejoró poco el sector social: educación, salud, transporte y seguridad. Se pasó a dar el pez sin enseñar a pescar. En el actual gobierno, la política económica neoliberal radicalizada por ajustes severos, recesiva y lesiva de los derechos sociales. está devolviendo al hambre y la miseria a los que fueron sacados de ellas.

Esto es lo que nos presenta este capitalismo feroz:

Los 29 gigantes económicos planetarios, de los cuales el 75% son bancos, empezando por el Bank of America y terminando con el Deutsche Bank, son considerados por el Sistema como  “sistémicamente importantes”, pues su eventual quiebra (no olvidemos que el más grande, los Lehamn Brothers de América del Norte, se declaró en quiebra) llevaría a todo el sistema al abismo o muy cerca, con consecuencias nefastas para toda la humanidad. Lo más grave es que no hay regulación para su funcionamiento, ni puede haberla, porque las regulaciones son siempre nacionales y ellos actúan planetariamente. No hay todavía una gobernanza mundial que cuide no sólo de las finanzas, sino del destino social y ecológico de la vida y del propio sistema-Tierra.

Nuestros conceptos se evaporan cuando  se lee en las páginas de The Economist (una revista muy seria de economía de signo neoliberal) que la facturación de la empresa Black Rock es de 14 billones de dólares, mientras que el PIB de los EE.UU. es de 15 billones de dólares y el del pobre Brasil escasamente llega a 1,1 billones de dólares. España sitúa su PIB en los 1,3 billones de dólares Estos gigantes planetarios manejan alrededor de 50 billones de dólares, el equivalente a la deuda pública total del planeta. (30 de Octubre 2016). Todo este montaje financiero-económico no está al servicio de la Vida, de las condiciones de vida de personas, animales o plantas, sino al servicio de los intereses económicos del capital esté donde esté. No les importa la viada humana, la vida del planeta, lo que de verdad les importa es la acumulación incesante del capital.

No vamos admitir ni un recorte social más, ni un desahucio, ni que nos reduzcan todavía más las pensiones, ni que nos sigan degradando las relaciones laborales. Muy al contrario, queremos organizar la fuerza necesaria para recuperar lo que nos han robado. Nuestra resistencia va a ser más fuerte que sus “debilidades” económicas.

 

DECÁLOGO DE LA   RESISTENCIA

 

1.- Resistir es aprender de los propios errores y derrotas y darles la vuelta. Esto implica una severa y constante autocrítica, Si no se hace esa autocrítica estamos condenados a volver a repetir esos mismos errores.

 

2.- Resistir es tener la osadía de ser coherentes en nuestra vida, es decir, mantener un pensamiento, una conducta y una conversación, en la misma línea. Exigirlo a escala personal y a escala institucional. La coherencia es el primer paso de un talante revolucionario. Y de ahí pasamos a la paciencia revolucionaria.

 

3.- Resistir es mantener siempre un pensamiento crítico, esa capacidad de analizar la realidad desde otros valores éticos, desde los DH. Sobre todo, mantener una honestidad económica y una honradez profesional intachables Y solo así no seremos “engullidos” por el sistema.

 

4.- Resistir es tener siempre presente cuál es el enemigo contra el que luchamos y no cansarse nunca. Por ejemplo, decir No al pago de la Deuda, No a la ley mordaza. Porque mantenemos la ética del revolucionario, es decir, la paciencia histórica propia de un corredor de fondo.

 

5.- Resistir es dar siempre la prioridad a dos espacios decisivos en la sociedad como son la educación y la salud. Un pueblo enfermo e ignorante nunca dará un  salto cualitativo, hacia una vida digna de todo SH.

 

6.- Resistir es ponerse valientemente al lado de las víctimas de esa voracidad del sistema neoliberal, denunciando su perversidad, desmontando su lógica excluyente, yendo a las calles, apoyando manifestaciones públicas por la sanidad y la educación, huelgas de la clase trabajadora  y  luchas de los movimientos sociales.

 

7-  Resistir es ir creando una  nueva cultura, porque si no cambia la cultura no cambia nada, Una cultura de la solidaridad, lejos de los valores capitalistas.

 

8.- Resistir es tener un proyecto político del propio país, un horizonte de  utopía, de querer un país distinto, edificado sobre otras bases, los valores éticos de los DH, dando prioridad a la vida de la naturaleza, a la vida humana y a la vida de la casa común, base de una nueva civilización, la civilización de la vida.

 

9.- Resistir es enriquecer esa utopía, para lo cual es indispensable una coalición de fuerzas políticas y sociales, como pueden ser los movimientos populares, las luchas obreras, sectores de algunos partidos, intelectuales, artistas e iglesias,  interesadas en construir ese otro modelo de país. La lucha incansable por la unidad de la izquierda.

10,. Resistir es reafirmar la democracia, la que gana las calles y plazas, contrariamente a la democracia de baja intensidad, Y denunciar el tratado de libre comercio el TTIP de UE con USA.

 

En definitiva, resistir es luchar siempre y no rendirse nunca

 

Para terminar, propongo el poema de Mario Bernedetti: “No te rindas

 

NO TE RINDAS

No te rindas, aún estás a tiempo

  De alcanzar y comenzar de nuevo,

  Aceptar tus sombras,

  Enterrar tus miedos,

  Liberar el lastre,

  Retomar el vuelo.

  No te rindas que la vida es eso,

  Continuar el viaje,

  Perseguir tus sueños,

  Destrabar el tiempo,

  Correr los escombros,

  Y destapar el cielo.

  No te rindas, por favor, no cedas,

  Aunque el frío queme,

  Aunque el miedo muerda,

  Aunque el sol se esconda,

  Y se calle el viento,

  Aún hay fuego en tu alma

  Aún hay vida en tus sueños.

 

  Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

  Porque lo has querido y porque te quiero

  Porque existe el vino y el amor, es cierto.

  Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

  Abrir las puertas,

  Quitar los cerrojos,

  Abandonar las murallas que te protegieron,

  Vivir la vida y aceptar el reto,

  Recuperar la risa,

  Ensayar un canto,

  Bajar la guardia y extender las manos

  Desplegar las alas

  E intentar de nuevo,

  Celebrar la vida y retomar los cielos.

  No te rindas, por favor no cedas,

  Aunque el frío queme,

  Aunque el miedo muerda,

  Aunque el sol se ponga y se calle el viento,

  Aún hay fuego en tu alma,

  Aún hay vida en tus sueños

  Porque cada día es un comienzo nuevo,

  Porque esta es la hora y el mejor momento.

  Porque no estás solo, porque yo te quiero.

 


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