viernes, 24 de mayo de 2019

LEER LA HISTORIA DESDE ABAJO




LA HISTORIA ESTA ESCRITA CON LA SANGRE Y EL SUFRIMIENTO DE TODOS LOS POBRES DE LA TIERRA.

Hay muchas maneras de leer la Historia. Casi siempre nos la muestran desde la perspectiva de los vencedores, de los de arriba, pero rara vez tenemos la oportunidad de interpretar la Historia desde los verdaderos protagonistas de los hechos históricos, es decir , desde los pobres.


Todos sabemos que

  • No fue sólo Felipe II quien ganó la batalla de Lepanto, sino los innumerables soldados y marineros que lucharon  y dieron sus vidas en ese empeño.
  • Quienes construyeron las Pirámides de Egipto no fueron sólo los Faraones, sino que fueron los miles y miles de esclavos los que las levantaron. Lo mismo se puede decir de la Muralla China, los palacios, castillos y las catedrales europeas.
  • En la actualidad,  ¿quiénes son los que soportan el peso de este Capitalismo  que beneficia a unos pocos y sepulta en la miseria a ¾ partes de la Humanidad?

Objetivos:

1.- Aprender a leer humildemente la Historia, los hechos históricos, la verdad histórica, no las teorías, DESDE las víctimas, y NO  desde la comodidad de nuestro Primer Mundo.

2.- Elaborar algunos parámetros básicos para interpretar la Historia desde los Vencidos y aplastados por el Sistema. (Un esfuerzo por liberarnos de la visión que nos da todos los días la TV y la prensa).

3.- Examinar cuáles son los marcos globales que nos parecen viables para encuadrar los hechos y acontecimientos actuales: guerras de Iraq, Palestinos, Afganistán Líbano, Malí, Congo, cambio climático, etc.

Pero… ¿quiénes son los de abajo?

Son los pobres, los que nos hacen ver la verdad, nos enseñan a leer la Historia sin mentiras, con todo su realismo. En el mundo de abajo, el de  los pobres, hay una luz especial que no existe en ningún otro lado, que nos hace el grandísimo favor de conocernos mejor para ayudarnos a ser justos y buenos. Porque fuera de los pobres no hay salvación.

Los que no tienen techo, comida, dinero, agua, tierras, trabajo, escuelas, hospitales, “Papeles”…

 Los que no saben: Cuáles son sus derechos. Los que no están informados de lo que pasa en el mundo en su país en su familia. Los que a veces no tienen ni idea de qué se les acusa cuando les detienen. No saben porque no han ido a la escuela: no saben leer ni escribir, ni hacer cuentas-

Los que no pueden: no tienen recursos para salir de su pobreza y miseria. No tienen oportunidad de salir fuera de su país y conocer otros mundos. No tienen  medios para curarse de sus enfermedades.

Los que viven: Con enfermedades curables y sin medicinas porque son muy caras. Viven con mucho miedo. Sin abrigo. Huyendo del hambre de su tierra en pateras y cayucos. Esperando encontrar otro país en el que puedan vivir. Arriesgando su vida y muriendo por sus familias en una salida obligada de su país.  A veces en campos de desplazados y de refugiados. En campos de concentración, años y años. Sin defensa posible, sin protección social ni jurídica. Olvidados y abandonados de las autoridades, de sus jefes de gobierno.

Sin embargo, se mantienen

v  Con una resistencia tenaz por la Vida
v   En luchas liberadoras
v   En solidaridad con otras comunidades y pueblos
v   Con esperanza en el futuro.

Las víctimas de la Globalización capitalista:

Víctimas de la internacionalización de la producción.
Víctimas de las nuevas tecnologías.
Víctimas de las crisis financieras.
Víctimas de la deuda externa.
Víctimas de las guerras y de la persecución

La Vida y los hechos están condicionados por un marco global que llamamos Globalización capitalista :

  • La globalización Neoliberal, económica y financiera. Que incluye el FMI, el BM y la OMC
  • La dominación política, propia del Imperialismo y el Imperio norteamericano.
  • La dominación militar: guerra preventiva permanente (Iraq, Líbano, Palestina. Congo, etc.)
  • La dominación cultural: todos los medios tecnológicos de la informática, el “ciberimperio” de los EEUU.

Resumen: definición que daba Giulio Girardi: "La Globalización neoliberal se caracteriza por la concentración del poder político, económico, militar y cultural en los países del capitalismo central, que asumen la libertad del mercado como instrumento y como máscara de la dominación mundial; ella representa, por tanto, la expresión más universal, más violenta y más oculta del imperialismo".

Algunas cuestiones:

  • La Historia no es la mera descripción de lo que ha ocurrido, sino saber por qué ha ocurrido con el fin de mejorar el futuro.
  • Resulta difícil leer la Historia de los oprimidos desde nuestra mentalidad de personas del Primer Mundo.
  • ¿Quiénes han construido el progreso económico?
  • ¿Quiénes se han beneficiado?
  • ¿Es justa esta situación?
  • ¿Es posible “revertir” el curso de la Historia?

Textos para ayudar a nuestra reflexión y diálogo:

Walter Benjamín:
“Los respectivos dominadores son los herederos de todos los que han vencido una vez. La empatía con el vencedor resulta siempre ventajosa para los dominadores de cada momento” (…) La tradición de los oprimidos nos enseña que la regla es el ‘estado de excepción’ en el que vivimos” [Tesis sobre Filosofía de la Historia]

Francois Houtart:
“Es tiempo de revertir el curso de la historia. Los objetivos limitados del individualismo, el universo cerrado del consumo, la invasión del productivismo y, para otros, la búsqueda obsesiva de la simple supervivencia cotidiana, ocultan los grandes objetivos de la Humanidad: el derecho a la vida, la liberación de la opresión y la explotación, la igualdad de oportunidades, la justicia social, la paz, la espiritualidad, la fraternidad. Los progresos de la biotecnología llevan al resurgimiento de los debates sobre la naturaleza y los fines de la existencia humana. Es tiempo de encarar la crisis de civilización”.
               
González Faus:
“La vida de Jesús pone de relieve que el anuncio del Reino y el compromiso con la historia están marcados por el fracaso, la condena y la cruz. Y aunque el cristiano debe buscar éticamente la eficacia en su compromiso con la historia, debe saber también que en ningún lugar se le promete el éxito de ese compromiso. El compromiso con la historia no tiene garantizado un éxito intrahistórico, sino que está avisado que puede acabar en la cruz, porque la historia está en manos de libertades empecatadas” [Fe en Dios y construcción de la historia].
        
Jon Sobrino:
“Ante Irak, Afganistán, Líbano, Palestina, África, Haití, que mueren lenta o violentamente por una parte, y ante el mundo de abundancia, que conduce lenta o violentamente a la muerte de los pobres por otra, no basta con cambiar políticas y coaliciones, sino que hay que hacer el intento de "revertir" la historia, ponerla en una dirección contraria a la actual. No basta con ciencia y tecnología, sino que hay que “creer y tener ánimo". No basta con proceder calculadamente, sino que hay que proceder "utópica y esperanzadamente". Y por encima de todo, hay que revertir la historia "con la esperanza de todos los pobres y oprimidos del mundo". [El Imperio y Dios].
           
Recuperar la Memoria histórica          
“En estos tiempos sin memoria en el que desaparece la conciencia del individuo y de las instituciones, creemos que es preciso afirmarla y recuperarla. La Historia es la maestra de la vida. Precisamente la recuperamos porque el sistema NeoLiberal que nos invade es incapaz de someterse a la prueba de la memoria histórica. Se trata de una práctica política  hecha desde la dignidad y la coherencia, lejos de los vaivenes de la moda, de la noticia del momento, del sensacionalismo. Se trata de iluminar el presente desde la trayectoria de la historia de los oprimidos. El sistema no quiere oír hablar del ayer, para el sistema no hay proceso, no hay Historia, no hay memoria. Queremos rescatar el papel esclarecedor del conocimiento histórico”. [García-Mauriño, 25 años de CPS]

(Consideración especial de la Ley de Memoria Histórica. Jaume Botey)

La derecha política no quiere recuperar la memoria. La transición se hizo olvidando los muertos de una parte. No se puede perdonar si no hay un previo reconocimiento de la culpa. La derecha, el PP, los franquistas con el nombre de "perdonar" pretenden hacer olvidar. Así nunca se cicatrizan las heridas históricas y un día u otro vuelven a abrirse. El PSOE, lo mismo que en la transición, se doblega.
La derecha religiosa se presta también a manipular sectariamente la historia olvidando los fusilados por Franco. No sólo los 16 curas vascos asesinados en los primeros meses de la guerra y que motivaron la expulsión de Múgica... La lectura que se hace de los "ciertos" crímenes de la izquierda, si no se hace una lectura completa de la historia olvidando los abusos y las provocaciones de la Jerarquía, es una manipulación interesada. No se trata de saber quién "mató" más y cuántos se mataron en cada bando, sino del esperado pedir perdón de la Iglesia por haberse puesto del bando de los fascistas y que nunca ha llegado.

La historia se balancea entre la Utopía por la que luchamos (Derechos Humanos, Reino de Dios) y el dolor terrible de cada día (pobreza, hambre, guerras, muertes, sida, etc.)

Bibliografía :


  • “Fe en Dios y construcción de la historia”, José Ignacio González Faus. Ed. Trotta, Madrid 1998.
  • “Un mundo por hacer”, Luis de Sebastián, Trotta 2002
  • “Los dueños del mundo”, Colectivo Diáspora. El Viejo Topo, 2002
  • “Fuera de los pobres no hay salvación”, Jon Sobrino. Trotta 2005
  • “Imperio y resistencia”, Tariq Alí. Ed. Foca.


sábado, 27 de abril de 2019

LA CONDICIÓN HUMANA



José María García Mauriño
Diciembre 2014 y abril 2019

Hay algunos políticos que cuando realizan una acción inmoral, una corrupción por ejemplo, tratan de   justificar esa “debilidad” diciendo que  “es la condición humana”, ¿Es eso verdad? Qué entendemos por “la condición humana”? Lo intentamos explicar
1)    No se puede identificar la Condición Humana (CH en adelante) con la Naturaleza humana.
 Filósofos como Ortega y Gasset y Sartre dicen que no existe tal Naturaleza humana. Ortega dice que el Hombre no tiene Naturaleza, tiene Historia. Sartre considera que no existe la naturaleza humana. Para él, el hombre en su origen es algo indeterminado, y sólo nuestras elecciones y acciones forman el perfil de nuestra personalidad. Pero con estas afirmaciones Sartre se enfrenta a un problema: si no existe una naturaleza común a todos los seres humanos (SH), ¿por qué llamamos hombres y mujeres a todos los hombres y mujeres?, ¿en qué nos fijamos para reconocer en la otra persona a un semejante? Seguramente preocupado por estas dificultades,  en su conferencia “El existencialismo es un humanismo” introduce el concepto de “condición humana” (que para algunos intérpretes viene a ser un remedo de la noción de esencia o naturaleza): la condición humana, nos dice, es “el conjunto de los límites a priori que bosquejan su situación fundamental en el universo”. Estos límites son comunes a todos los Seres Humanos; es el marco general en el que invariablemente se desenvuelve la vida humana. Los existencialistas (entre los que se encuentran Sartre y Ortega)   resumen así la llamada CH: 1.estar arrojado en el mundo; 2.tener que trabajar; 3.vivir en medio de los demás; 4.ser mortal. Con estos cuatro puntos Sartre se refiere a la inevitable sociabilidad humana, a la inevitable libertad en la que vive el (SH) y a la inevitable indigencia material de nuestra existencia, indigencia que obliga al trabajo y a las distintas formas de organización social que sobre el trabajo se levantan. La existencia de la “condición humana” es lo que puede hacernos comprensibles los distintos momentos históricos y las vidas particulares; aunque los proyectos humanos sean distintos no nos son extraños porque todos son formas distintas de enfrentarse a estos límites. Esto quiere decir que Sartre rechaza la existencia de una naturaleza espiritual o física que pueda determinar nuestro ser, nuestro destino, nuestra conducta. Todos y todas pertenecemos a la misma raza humana.
2) La naturaleza humana no es estática.
Aristóteles lo dijo bastante claro, al tratar de definir en qué consiste esa Naturaleza humana  La palabra naturaleza, “phisis” (fisis), viene del verbo griego “fio” que quiere decir, nacer, brotar, crecer, desarrollarse. Y significa la capacidad de movimiento o de reposo de cualquier entidad. Nada estático, Todo SH es capaz de modificarse, de cambiar.

3)    El mito de la naturaleza humana inalterable.
La opinión que se tenga de la naturaleza humana es un concepto filosófico que influye también en la política, en el comportamiento de la gente y en sus expectativas. Si se difunde la idea, propia del platonismo, e incluso se la pretende demostrar «científicamente”, de que la naturaleza humana está creada de una vez por todas, bien sea por Dios o por el ADN, genoma humano, o como se denominen las nuevas “divinidades” de la ciencia, se admitirá fácilmente que las relaciones conflictivas son propias de la condición humana y no de las estructuras sociopolíticas, que la agresividad es propia de la naturaleza humana, y por lo tanto incorregible; que, por lo tanto, no vale la pena cambiar el medio social que genera esos conflictos y esa agresividad para con los demás seres humanos. Los efectos sociales de esta tesis son la desorientación, la incapacidad para identificar las contradicciones y sus causas y, lo que es peor, la sumisión y aceptación de la situación existente. Es lo  propio de la mentalidad capitalista que quiere mentes sumisas, no personas libres.

4)    La Condición Humana se refiere a acciones, comportamientos, costumbres que no pueden ser uniformes, son plurales. La CH es diversa, no es única.
La CH establece un criterio de igualdad: todos somos seres humanos (SH), todos somos personas, todos tenemos todos y los mismos derechos humanos, porque somos de la misma raza humana. Pero al mismo tiempo, dentro de la igualdad radical, somos distintos, hay personas listas y menos listas, altos y bajos, guapos y feos, asiáticos y europeos, etc. Somos distintos, plurales. Y cada SH, por otra parte, es único e irrepetible. La sociedad es plural, es la manifestación de la riqueza del SH. Pero, la CH no se puede esgrimir para justificar acciones desviadas, como la corrupción. Las “debilidades” de orden moral caen dentro del amplio espectro  de la CH. Sin embargo, no se puede decir sin más que la corrupción es propia de la CH. Se puede afirmar que Fulano de tal  es un corrupto y ésa es “su” CH, muy particular, pero no es “la” CH. La corrupción no es inherente al SH. En nosotros no encontramos unos rasgos fijos que determinen el ámbito de posi­bles comportamientos inmorales, o el de posibles conductas buenas dignas de toda alabanza. Para muchos autores esta afirmación es exagerada. Por ejemplo, desde las teorías religiosas se defiende que el SH, todo SH, tiene un alma y que ésta es precisamente su naturaleza. Y desde las teorías naturalistas como la de la biología, se indica que gracias a nuestra constitución genética y biológica el SH se realiza en lo fundamental del mismo modo en todos los SH de todos los lugares y de todas las épocas.

5)    El SH no es bueno o malo por naturaleza. Eso es un planteamiento de sabor teológico, al afirmar que después del pecado original (suponiendo que exista!) el hombre, el SH,  es “un ángel caído”, y ya está inclinado al mal desde que nace. Creo que tampoco cabe la tesis de Rousseau sobre la bondad intrínseca del SH, ni la de Hobbes, en sentido contrario. Lo que sí se puede decir es que una característica de la CH es que todo SH lleva en su entraña una buena dosis de cierta in-humanidad, y  que tiene que luchar para ser cada vez más humano.

6)    La Condición humana iría en la línea de los Derechos Humanos, lo que deberían ser todos los SH. Lo que nos iguala a todos los SH, lo que es común a toda la raza humana, Esa es la verdadera Condición Humana.

7)    Al explicar todo esto se podría concluir con una definición: La CH: “Es el marco o estructura estable en la que se desenvuelve toda la actividad de la vida humana”.

8) La CH es dialéctica: Es decir, unidad de contrarios: SH
9) como categoría universal y SH como ser particular En esta ocasión, los contrarios serían, la base común propia de todo SH, como una parte, Y la diversidad de conductas de cada uno, por otra. Cada SH es único e irrepetible. Lo uno, la base común no elimina al contrario, es decir, a la diversidad de comportamientos. No todas las acciones tienen el mismo valor, no todas van en la misma dirección, no elimina lo contrario. Son dos ingredientes propios de la unidad de la misma persona. Esta va realizando constantes cambios, en constante lucha, se va superando constantemente, no se queda en una actitud inmovilista. Solo así se puede avanzar en el  mundo.



  El otro es indispensable a mi existencia, es decir, mi existencia no es tal si no tiene en cuenta al otro, libre, que está frente a mí. No se puede hablar de naturaleza humana, pero sí de condición humana. La condición se refiere a los límites a priori que bosquejan su situación fundamental en el universo. Esos límites a priori pueden ser la contingencia o, también, la necesidad de estar en el mundo, no en el planeta Marte. Y tienen un aspecto objetivo (están ahí, se ven, se palpan) y otro subjetivo (los vive el propio sujeto, el hombre o la mujer).




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miércoles, 27 de marzo de 2019

IGUALDAD Y PROPIEDAD



José María García Mauriño
Febrero de 2016
Marzo 2019

El capitalismo, hace imposible la igualdad entre todos los Seres Humanos (en adelante SH). El sistema capitalista no es solo un sistema económico, es a la vez un  sistema político, financiero, de valores, jurídico y militar. Es todo un entramado muy difícil de penetrar y de combatir. Un  sistema de constante acumulación de beneficios para unos pocos y de dominación para el mundo entero. Es todo lo contrario a un sistema de igualdad. Existen varios argumentos que lo prueban.

1º) Los derechos humanos: Art.  1 de DH: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. La libertad y la igualdad son dos características inalienables de todo SH. Todo SH es capaz de decidir libremente sobre su destino, personal o comunitario. La libertad y la igualdad son  los dos pilares sobre los que se asienta la Democracia. Si no hay Libertad ni Igualdad no hay democracia posible.

2º)  Existe una estrecha relación entre igualdad y propiedad. Para empezar, constatamos que todos los SH somos iguales. . Todo SH es igual a otro SH, No hay distinción entre hombre y mujer, el rico y el pobre, el listo y el menos listo, el rubio y el moreno. Todos somos SH y pertenecemos a la misma especie humana. Lo contrario a la igualdad no es la desigualdad, es el privilegio. Para hacer efectiva la igualdad necesitamos gozar de una serie de bienes básicos que nos igualan. Una cosa es nacer todos iguales, y otra muy distinto, vivir todos con una propiedad fundamental, que nos hace ser iguales, Debemos tener, ser propietarios, de una serie de bienes básicos (trabajo, vivienda, alimentación, sanidad  -acceso a médicos y medicinas- , cultura –que todo el mundo sepa leer y escribir-) que hacen posible una vida digna.

3º) Lo que nos iguala es tener todos y todas los bienes necesarios para vivir una vida humana, una vida digna. Lo que nos hace desiguales es que unos pocos se apoderen de casi todos los bienes, y una inmensa mayoría carezca de lo imprescindible para vivir. La gran desigualdad es el tema de la propiedad: En la actualidad hay en el mundo 62 personas que poseen igual riqueza que la suma de 3.500 millones de personas, la mitad de la humanidad. El año pasado eran 80, hace seis años eran 388. Sólo hace ocho años eran 600. La crisis ha servido para concentrar la riqueza progresivamente en menos manos. En los últimos cinco años, en pleno empobrecimiento de las mayorías, los ingresos de los más ricos se han incrementado en un 44% y los ingresos de los 3.500 millones se han reducido en un 41%. Se lo han apropiado y han despojado a más de media humanidad de unos bienes básicos que les pertenecían, con los que podrían haber cubierto esas 5 necesidades básicas. Y ese despojo se lo tienen que devolver. La desigualdad es un producto de la propiedad privada, base del capitalismo liberal.

4º)  Todo sistema económico realza determinados elementos que tienen traducción en otros campos como el social, el laboral y el familiar. En otras palabras, podríamos decir que todo sistema económico crea una cultura. Y uno de los elementos importantes de toda cultura es el sistema ético, entendido como una escala o una jerarquía de valores que se pone en juego sobre todo a la hora de tomar decisiones, y que acaba por impregnar toda nuestra vida (familia, relaciones sociales, etc.). Por esto es importante tomar conciencia de cuáles son los valores en los que se fundamenta nuestro sistema económico, y qué valores transmite en cuestiones tan significativas como persona «feliz», triunfo personal, etc.

 5º)  Sabemos que en el mundo capitalista, que ha colonizado el mundo, el desarrollo, como bien analizó Marx, siempre ha significado mayor acumulación de riquezas en manos privadas. Nunca se ha emprendido en función de las necesidades reales de la mayoría de la población. Se abren calles asfaltadas e iluminadas en lotes de terrenos vacíos destinados a urbanizaciones de lujo, mientras que las calles populosas de las periferias de las ciudades no merecen ningún tipo de pavimentación y pasan por ellas canales infectados de desechos humanos. Este sistema es el que ha destrozado a buena parte de la Madre Tierra, que  ha colonizado culturas indígenas, se ha apropiado de proyectos de desarrollo que crean dependencia y desarticulación de los procesos locales de organización, y que apuntalan una sociedad de consumo bajo un pensamiento patriarcal y perverso. Se ha negado la sabiduría comunitaria de hombres y mujeres indígenas.

6º) Respecto a los Derechos Humanos (en adelante DH), se puede tomar como una forma velada de defender lo ya adquirido por el más fuerte o lo que se puede adquirir en el futuro por los más fuertes. es decir, por la burguesía instalada en el sistema neoliberal. Muchas veces detrás de esa formulación de los DH,  absoluta y abstracta, se encubre la ideología de unos intereses que defienden lo ya adquirido sin discutir el modo de esa adquisición, y sin discutir cómo el derecho de todos se convierte en privilegio de unos pocos; porque son pocos los que cuentan con condiciones reales para hacer efectivos esos derechos. Cuando el derecho se convierte en privilegio, niega su esencia misma de derecho, y cuando deja de ser universal, deja por lo mismo de ser humano, deja de ser derecho de todo ser humano, para pasar a ser privilegio de clase o de grupo de individuos. La lucha de clases es la lucha por la igualdad.

7º) No hay cristiano que pueda negar la verdad básica de la igualdad.  Creo que no es preciso recordar que la igualdad de todos los seres humanos es un principio esencial e irrenunciable para los cristianos que se saben y quieren ser hijos y hermanos del mismo Dios Padre-Madre. Creer en el principio de la Encarnación realizada en Jesús es creer que todo ser humano, particularmente si es pobre o víctima del sistema, está llamado a experimentar en su vida lo que son unas relaciones humanas libres e igualitarias. No hay cristiano que pueda negar esta verdad  básica si es que quiere seguir siéndolo. Sin embargo, hay que reconocer que la confesión de este principio se ha mantenido en contra de toda evidencia empírica que nos muestra cómo el cristianismo ha sido desde sus orígenes hasta nuestros días cómplice de las formas de desigualdad más injustas y escandalosas. Tampoco han faltado entre los cristianos quienes no sólo han defendido con fervor dicha realidad de desigualdad, sino que han llegado a legitimar la desigualdad en nombre de innumerables razones e incluso a sacralizarla en nombre de un pretendida voluntad divina. Es todo lo contrario a esa exigencia ética y cristiana de compartir los bienes con toda la humanidad.


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viernes, 1 de febrero de 2019

MAYORES, PERO NO VIEJOS



José María Garcia-Mauriño
12 de Junio de 2014
30 de enero de 2019

1- Introducción: sociología de la vejez
Las culturas:
Hay culturas en las que cuidar de los mayores representa «un honor y una bendición», como ocurre en el mundo islámico o en el gitano. Pero, también hay testimonios de maltrato a las personas mayores desde la antigüedad, cuando los individuos que ya no podían valerse por sí mismos eran abandonados por la tribu.

 El maltrato puede ser físico, psíquico e incluso sexual, el tipo más frecuente es «la negligencia o el abandono», que tiene en el anciano consecuencias tales como deshidratación, desnutrición, ropa inadecuada o falta de cuidados médicos. Un ejemplo extremo, pero desgraciadamente habitual, se produce cada 31 de julio en las urgencias: algunas familias, deseosas de irse a la playa sin cargas molestas, dejan al abuelo o la abuela en el hospital y se marchan, en la confianza de que alguien se ocupará de cuidarlo.

 El trato inadecuado a las personas mayores procede, muy a menudo, de la sociedad en general. Se trata de la «violencia estructural» que generan las viviendas no adaptadas, las barreras arquitectónicas en las calles, las dificultades de acceso al transporte urbano o los semáforos que se ponen rojos sin dar tiempo a pasar a los peatones más lentos.

 El problema más grave es cultural:
«Socialmente, en el mundo occidental hay una devaluación de la vejez que se aprecia en los medios de comunicación, en la publicidad, en las películas». Como ejemplo, se puede destacar la obsesión por ocultar las huellas del paso del tiempo, desde las canas hasta las arrugas.
 «¿En qué quedamos? Llegar a viejo ¿es un éxito o un fracaso? –se preguntó la psicóloga del Hospital de San Rafael de Madrid–  Las personas mayores tienen una vida previa riquísima: han superado enfermedades, accidentes, guerras, malnutrición, pérdidas de seres queridos, problemas...». En ese aspecto, la Doctora Triviño reivindicó la madurez emocional de los ancianos, su capacidad para aceptar las dificultades de la vida, asumir las decisiones tomadas y superar miedos y convencionalismos sociales. Y sin embargo, recordó, los mayores son castigados porque, para la sociedad, resultan un recordatorio de la muerte: “Envejecer conlleva un declive biológica que podemos retrasar, pero seguiremos envejeciendo”.

La mayoría de las personas ancianas se sienten bien, están a gusto, y mantienen una vida activa, dice la Doctora,: viajan, asisten a espectáculos, hacen ejercicio físico, realizan labores de voluntariado y utilizan las nuevas tecnologías. Y por si fuera poco, con la crisis se han convertido también en el sostén económico fundamental de muchísimas familias: según una reciente encuesta de la Unión Democrática de Pensionistas, el porcentaje de mayores que ayudan económicamente a sus hijos y nietos ha pasado del 10% en 2010 al 60% en 2014.  Y mientras tanto, las pensiones pierden poder adquisitivo, el copago obliga a muchos enfermos y enfermas a renunciar a sus tratamientos y las personas solicitantes de la Ley de Dependencia se mueren aguardando ayuda en la lista de espera. «En muchos aspectos, los mayores están muy por encima de nuestra sociedad», concluyó un médico.


2.- Qué significa ser Mayores:
-         que tenemos una cierta edad: Pasados los 50 o los 60 llegamos a más de 70 o hasta 80,  y 90, es decir, Superada la edad juvenil y un poco más.
-         que tenemos algunas dificultades físicas, las piernas no nos sostienen como antes para andar, artrosis, dolores de espalda, perdemos mucha vista, oímos peor, paso  lento, etc.
-         que sentimos un cierto cansancio, agotamiento, sin ganas de hacer nada.

-         Significa que hemos llegado a ser ancianos, de 70 o de  80 y 90 años. Significa que esa edad va asociada al declive del organismo: es ley de vida y es una característica intrínseca a la naturaleza de cualquier ser vivo. Pero, llegar a anciano significa haber superado  las enfermedades y  la muerte en edades más tempranas, lo cual no lo ha conseguido el ser humano en épocas históricas previas o fuera del mundo occidentalizado en la actualidad. Si a esto añadimos que es la edad en la que se alcanza la madurez cognitiva, emocional, familiar y social, podríamos decir que el llegar a ser ancianos es sinónimo de éxito. Todo el mundo quiere llegar a viejo. Pero nadie quiere serlo. Vivimos en una sociedad que potencia los valores de la belleza, la riqueza y la juventud. En este sentido los ancianos parten con desventaja y, por desgracia, priman los aspectos negativos de la vejez.

-         Significa que vamos teniendo una serie de enfermedades que surgen debido al declive físico del ser humano: enfermedades cardiovasculares, pulmonares, digestivas, hepáticas, del sistema nervioso, etc., así como la proliferación de tumores y otras enfermedades degenerativas. Sin embargo, si consideramos la enfermedad como la pérdida de la salud en todos sus aspectos -biológicos, psicológicos y sociales-, no podemos olvidar que hacerse viejo conlleva sufrir la pérdida de seres queridos; perder, en ocasiones, parcial o totalmente la independencia funcional; sufrir un menoscabo de las relaciones sociales y de los recursos económicos; y, por supuesto, afrontar el acercamiento silencioso del propio final, de nuestra propia muerte.

3.- Qué significa ser viejos:

Todo el mundo quiere llegar a viejo, pero nadie quiere serlo. No es cuestión solamente de años, es un talante del espíritu, además de tener cierta edad. Hay que añadir Vida a la edad, no lo contrario, añadir años a la propia vida. Para no querer serlo conviene  mirar un poco en qué consiste ese talante.

 

a) Ser mayor consiste en vivir mirando demasiado el pasado, nostalgias llenas de recuerdos, repaso frecuente de fotos, etc. Las fotografías son siempre del pasado, no se hacen fotos del futuro.

b) Ser mayor consiste en querer mantener a toda costa ese estúpido mito de la eterna juventud. Quitarse arrugas, mirarse con frecuencia al espejo, aparentar un vigor físico, una belleza, etc, que no se tiene como antes, pero se sigue teniendo aunque  distinta.

c) Ser mayor consiste en evitar los CUATRO errores de la vejez:
ü la inmovilidad física (no moverse o moverse poco, no salir a la calle, no andar, no bailar, quedarse en casa viendo la TV)
ü la inmovilidad cerebral, , no hacer el esfuerzo de pensar, interesarse por saber qué pasa en el mundo, para qué o a quien voy a votar, leer un libro que me hace pensar, asistir a conferencias, debatir problemas, ideas, etc.
ü Inmovilidad  afectiva (mantener muy pocas relaciones afectivas con los amigos y amigas, los de siempre. Y no querer hacer nuevas amistades  
ü Inmovilidad relacional (no hacer el esfuerzo de querer  seguir manteniendo interés por lo que les pasa a todos y cada uno de la familia, hijos, nietos, yernos, nueras, abuelos, etc.

Ser viejos consiste también en varias cosas positivas:
1.     Hay que disfrutar de la vejez:
 Es fundamental la prevención del declive biológico. Para ello existen ya en nuestra sociedad muchos mecanismos puestos en marcha, ya que se es cada vez más consciente de la importancia de la prevención: campañas para reducir el consumo del tabaco y alcohol, campañas para comer de forma saludable y hacer ejercicio, entrenar nuestra mente, etc. Pero no debemos ser ilusos y pensar que eso va a impedir la llegada del declive biológico y de las consecuentes enfermedades, por lo que es fundamental también el cuidado de nuestro organismo enfermo para lo cual contamos con magníficas medidas médicas, quirúrgicas y farmacológicas. A pesar de ello, siempre podemos potenciar el positivismo. La sociedad debería realizar un esfuerzo por introducir un sistema de valores que potencie la felicidad por encima de la enfermedad y los problemas que esta sociedad genera: se puede seguir disfrutando de la familia, de los amigos y de la vida misma, a lo largo de todas las fases de nuestra existencia.

2.      Aceptar las dificultades,
En lugar de evitarlas o negarlas, es un gran paso hacia la felicidad, la aceptación de las propias limitaciones. Y finalmente, hagamos lo que hagamos, no debemos negar la finitud, la limitación de nuestra vida, de nuestra existencia: es algo natural. Eso lo saben hacer mejor que nadie los que son mayores que nosotros y debemos aprender muchas cosas de ellos.

3.      Envejecer con calidad de vida:
 Abordar el envejecimiento, al igual que cualquier otra etapa vital, requiere de madurez cognitiva y emocional: no hay una receta o unos pasos a seguir. Podríamos aludir a la tan conocida inteligencia emocional, que hace referencia a la capacidad de 'actuar sabiamente' en las relaciones humanas, regulando nuestras emociones a la hora de solucionar problemas y afrontar dificultades. Hay estudios que demuestran que la mayor madurez emocional se obtiene en la vejez, después de tantas y diversas experiencias vitales, vividas en primera persona. Esta inteligencia emocional lleva a afrontar la vejez, la enfermedad y la muerte de forma apacible, como una etapa más. Nuestros viejos son un ejemplo de esta inteligencia emocional: han sufrido una guerra, una postguerra, una dictadura y muchas dificultades familiares, sociales y económicas. Son tolerantes a la frustración, a la demora y al sufrimiento. Es una generación nacida para vivir y para luchar. ¿Qué sucederá dentro de unas décadas, cuando las nuevas generaciones criadas en el confort, el lujo y la inmediatez lleguen a viejos? ¿Tendrán esa inteligencia emocional? ¿Habrán sabido asimilar los recortes, la crisis, la falta de derechos humanos, como  el paro, la precariedad, que ya no tendrán  una pensión como nosotros?

4.     Nos da miedo la palabra vejez o ancianidad.
Pero, llegar a esa situación, a esas edades de los 70, 80 o 90 años  eso es algo magnífico, un éxito, un triunfo de la vida. Cada vez hay más personas mayores, y eso es un tremendo éxito», recalcó un geriatra, quien recordó que España tiene una de las esperanzas de vida más altas del mundo, en torno a 84 años para las mujeres y 80 para los hombres  A estas alturas de la vida ya tenemos que haber superado casi todos los miedos. Pero seguimos teniendo miedo por nuestros hijos o nietos, ¿qué será de ellos? ¿Tendrán trabajo, tendrán medios de vida?  Y en  estos últimos años, nuevos estudios, afirman que  se puede llegar a los 90 y más con plena lucidez. No es cuestión de añadir años a la vejez o ancianidad, sino de añadir vida a los años, es decir, la calidad de vida a la que se puede llegar.

5.     Cuatro consejos prácticos para los mayores:
Se trata de mantener en lo posible  la autonomía  y buena compostura  que es en definitiva, mantener la propia dignidad:
a) Ir siempre bien arreglado con traje limpio, no ir vestido de cualquier manera con ropa que da la impresión de abandono:
b) Ir siempre con la cabeza levantada, no ir encorvado, aunque cueste un poco mantener esa postura:
c) Nunca arrastrar los pies.
d) Tomar las SALES: es decir,  si sales de casa cada mañana, cada tarde, a pasear, a ir al cine, ir al mercado, si sales para ir de compras, o a tomar unas cañas con los amigos o amigas, te encontrarás mejor. Quedarse en casa, sentado en el sofá viendo la TV es una muerte lenta.

4.- El talante juvenil:
a)     Ser joven no es solo cuestión de edad, sino sobre todo de talante, de actitud  del espíritu, es una cualidad de la imaginación y de una fuerte intensidad emotiva.  Es la victoria del coraje sobre la timidez, de la aventura sobre la comodidad, del riesgo que supone el cambio frente a la comodidad.  

b)     Nosotros no sólo hemos sido jóvenes llenos de ilusiones, de amores, altruismos, de contradicciones también; hemos desplegado las alas y los sueños de conquista, hasta hemos amado locamente y rumiado desengaños. Esta juventud no ha pasado a mejor vida, está palpitante en las fibras más entrañadas de nuestro ser que no tiene por qué arrugarse, que puede ser nuevo cada día, si le dejamos renacer. Conjugar estas experiencias, actualizarlas, eso es VIVIR. Pero vivir, vivir, ¿Cuánta gente está viva a los 12, 15, 20, 40 o 60 años? ¡Cuánto muerto ambulante se cuela por las calles, las oficinas, las universidades, las discotecas, hasta por algunos escritores! Nos extraña ver una persona “VIVA” a los 80 o 90 años y a veces qué pocas facilidades le damos para que siga viviendo así, como tiene que ser.

c)      Se trata de SER joven de verdad, no de APARECER joven. De seguir creciendo en madurez, hacia dentro. La gran pregunta: ¿Cómo Ser joven de verdad, no en apariencia? ¿cómo vivir joven en esta sociedad tecnológica en la que estamos? ¿Se puede Ser joven, es decir, seguir siendo joven a pesar de la edad (porque no estamos hechos de una vez por todas, no somos seres estáticos, somos seres en constante evolución). Seguir sintiendo ilusiones por las cosas, por querer cambiar la realidad, por estar con los que luchan por una sociedad mejor, distinta, pero manteniendo siempre nuestra propia identidad.

d)     Joven es aquel mayor que todavía, a pesar de los años es capaz de asombrarse, de ser un inconformista, una persona rebelde, la que se maravilla ante los espectáculos de la naturaleza, la que se sigue haciendo preguntas como un chico insaciable: ¿Y esto por qué? ¿Y después qué? Es la que desafía los acontecimientos y encuentra alegría en el juego de la vida.

e)      Ser de verdad, existir, vivir, supone siempre una cierta actividad en contra del inmovilismo. El inmovilismo es un síntoma de muerte, la juventud es movimiento, es vida. ¿De qué actividad se trata? No de un activismo, de estar siempre haciendo cosas, de no parar un momento, sino de una actividad interior, que no es lo mismo que estar ocupado. Una actividad productiva. Actividad mental, afectiva, relacional, física., de tal modo que saquemos de dentro la enorme riqueza de la que estamos dotados. Esto significa renovarse, crecer, fluir, amar, estar activamente interesado en algo, dar lo mejor que tenemos.

f)      Plantearse cosas profundas: Esto lo planteaba Erich Fromm: “Si yo soy todo lo que tengo, y lo que tengo lo puedo perder, ¿Quién soy yo?”. Y yo pregunto,  Qué es lo que puedo perder? Salud, marido, mujer, hijos, amistades, dinero, posesiones, y acaso, la independencia  personal,  el cariño de los tuyos, la seguridad en ti misma, la autoestima. ¿Quién soy yo? Un Ser Humano magnífico, único e irrepetible, tu eres tus pensamientos, tus sentimientos, tu quehacer diario, tus motivaciones, tu entorno, -“yo soy yo y lo que me rodea”, decía Ortega- Aprender a ser felices, a estar a gusto consigo mismos con lo que tenemos y con lo que no tenemos. Siempre creciendo, nunca terminado del todo. Muchas personas mueren 2 o 3 años antes de ser enterrados.

g)     Una cosa importante: Hacerlo todo con pasión, no la pasión sexual solo, sino la pasión por la vida, pasión por la libertad, por la justicia, por la verdad, por los derechos humanos. Pasión por mantener viva la ilusión de vivir. Pasión por la democracia, pasión  por la política. Pasión por tolo lo que significa la Vida, pasión porque siga habiendo vida en todas las instituciones, en toda la tierra. Pasión por la paz, por un mundo sin fronteras. La fuerza de los revolucionarios no está en su ciencia; está en su fe, en su pasión, en su voluntad. “Es una fuerza religiosa, mística, espiritual. Es la fuerza del Mito. La emoción revolucionaria, es una emoción religiosa”, decía un pensador contemporáneo.

Por último, ¿Qué retos tiene la sociedad española con las personas mayores?
La sociedad española es, en general, sensible a las necesidades de las personas mayores. Se ha evolucionado en los recursos sanitarios y de investigación, con unidades de valoración del deterioro cognitivo, investigaciones sobre marcadores genéticos de la demencia, farmacología y otros potenciales tratamientos futuros. También han crecido los recursos sociales y económicos disponibles para ellos (aulas de mayores, centros cívicos, viajes organizados, descuentos en transporte, actividades lúdicas diversas, etc.). La famosa 'ley de la dependencia' ha generado un marco legal y económico para seguir avanzando y, a pesar de que la han recortado y de que los tiempos actuales no son muy favorables, el germen está alojado en la sociedad.

Adjunto: ejemplos de vida:
Hay grandes personajes de la historia, como Adenauer, Tiziano y Tintoretto, que nos han impartido lecciones magistrales en la asignatura de la vida.

Ejemplos como el famoso sabio de la antigüedad Catón, un romano que comenzó a estudiar griego a los 80 años.
A la misma edad, a los 80 años, Goethe acababa su obra maestra el "Fausto". Si se hubiera retirado obedecido a las sugerencias de tantos amigos: "A tu edad es mejor viajar; no exageres, ya has escrito mucho; puedes sentirte orgulloso...", ¿qué hubiera sucedido? Que hoy en día nos privaríamos quizás de la obra cumbre de la literatura alemana y nadie mencionaría el nombre de Goethe. Si a los 60 hubiera dejado de escribir sería un segundón, un don nadie.

Y los ejemplos son tantos... Me viene a la memoria el caso del compositor José Verdi. A sus 74 años regaló al mundo de la música el archiconocido "Otello". Años más tarde, rozando los 80, continúa su producción y da a luz al "Falstaff". Y como no era suficiente, a los 85 años de edad corona su vida con el "Ave María", el "Stabat Mater" y el "Te Deum".

A los 78 años el científico Juan Bautista Lamarck ponía punto final a sus investigaciones en el campo de la zoología, con una obra maestra, todavía reconocida y estudiada en nuestros días: "La Historia natural de los invertebrados".

También el renombrado filósofo Manuel Kant deja a la posteridad cultural una gran obra: "Antropología y Metafísica de las Éticas y Conflicto de las facultades". Acababa de festejar su cumpleaños número 70.

El cardenal Roncalli a sus 77 años de edad fue elegido Papa, Juan XXIII. Se pensaba quizás en una rápida transición, pero por cinco años guió la Iglesia universal y tuvo tiempo para convocar - nada más y nada menos - que un Concilio ecuménico, el Vaticano II.

Hace un par de años ha muerto un Joven a los 93 años, se llamaba José Luis Sampedro era catedrático de Economía.

Conclusión final:
Generar más recursos para mejorar la calidad de vida de las personas mayores es un gran reto. Pero no nos olvidemos que existe otro reto, más relacionado con los valores de la sociedad, y que supone la revalorización de la vejez: envejecer es positivo y morir mayor siendo joven  es todo un éxito. A mis 86 me ha costado muchos años y mucho trabajo, llegar a ser joven.  Esperamos que todas y todos podamos disfrutar de ese triunfo.


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martes, 1 de enero de 2019

MENTES SUMISAS



MENTALIDAD SUMISA

José María García Mauriño
Enero, 2019

Por mentalidad  entendemos esa capacidad que tiene todo ser humano  para pensar sobre unos determinados contenidos. Puede ser también  el conjunto de creencias y costumbres que conforman el modo de pensar, enjuiciar la realidad y actuar de un individuo o de una colectividad. O bien, es una “cultura y modo de pensar que caracteriza a una persona, a un pueblo, a una generación”. La mentalidad sumisa, o mentes sumisas, siempre hacen referencia  a modos de pensar de personas individuales o colectivos o pueblos. Mentalidad es el abstracto del concreto “mentes”.
Aquí vamos a tratar del poder que el sistema capitalista ejerce sobre las mentes de las personas, individual o colectivamente.

Una pregunta inicial,  ¿pensamos por nosotros mismos o pensamos con los valores propios del sistema? Porque el poder del sistema ya no es tanto un “poder opresor”, que no soportamos, cuanto un “poder seductor”, que nos complace y estamos a gusto conviviendo con él,  hasta hacernos ver la vida como realmente no es. Es la cultura capitalista la que se nos impone.  Se trata de la mentalidad sumisa a un ideario ya sea político, jurídico o religioso. Sumisión a un ideario que responde a intereses ocultos y quizá inconfesables. Pero, sobre todo, sumisión sin condiciones porque sabemos por experiencia que la sumisión nos da seguridad. Y bien sabemos que la satisfacción de nuestros intereses y la seguridad en nuestra posición, esas dos cosas, tienen más fuerza para determinar nuestra conducta, que los ideales éticos por más elementales o más sublimes que sean.

Partimos de esta constatación; vivimos inmersos en una sociedad regida por los valores del sistema capitalista, El capitalismo tiene dos objetivos claros: la acumulación de beneficios, de riquezas, y la dominación del mundo, Es un poder que domina y que crea sumisión, en personas, instituciones y pueblos. La mayoría de las personas viven sometidas a los dictámenes del sistema, en su pensamiento y en su proceder, pero sobre todo en su pensar. Hay muchos grados de sumisión, y en lo más alto se sitúa la alienación.

 A) Sometidos al poder del Sistema
El poder puede definirse de modo muy general como la posibilidad de imponer la propia voluntad sobre la conducta de otros (Max Weber). Se trata, pues, de un dominio que impone sumisión. El sistema no soporta a personas libres, las persigue y si puede  las elimina. Quiere personas, hombres y mujeres, sometidas a sus normas y valores. El sistema no tolera los Derechos Humanos.  Porque los DH son un canto a la libertad, empezando por el art, 1 “Todos los SH nacen libres e iguales…”

        Los instrumentos del poder son tres:
 1) La capacidad de intimidar, que usa la violencia y la coacción, y además amenaza con el castigo.
2) La capacidad de recompensar, que compra la adhesión con la promesa de estima, riquezas y honores; para eso se sirve de la ambición de los otros y su deseo de seguridad.
3) La capacidad de persuadir, que inculca una ideología que exalta el poder y presenta la obediencia y la sumisión como un bien deseable; se aureola de autoridad en el saber y en obrar, y explota la ignorancia o la falta de criterio y espíritu crítico.

        Los efectos propios del poder tienen este común denominador de crear la sumisión:
 a) la sumisión por temor hace cobardes;
 b) la sumisión por ambición hace despreciables;
c) la sumisión por ignorancia o falta de espíritu crítico, hace infantiles, gregarios.
Los tres instrumentos se combinan de maneras muy diversas. El gran triunfo del poder está en hacerse venerar e incluso amar por aquellos que oprime. Se trata de la “servidumbre voluntaria””: ser sumisos, más o menos esclavos del sistema, a quien servimos a gusto porque nos da seguridad.

B) La alienación:
En la cota máxima de la sumisión está la Alienación, Se trata de lo siguiente: Yo no soy yo, estoy alienado, enajenado, soy un ser ajeno a mí mismo, yo no me conozco a mí mismo, yo no pienso por mi mismo, soy un producto del sistema, el sistema lo abarca todo, lo penetra todo, pensamientos, sentimientos, modas, costumbres, lo económico, lo laboral, lo jurídico, lo social, etc. es el orden establecido, por eso,  en mi pensar, en  mi sentir, en  mi proceder, yo no soy yo, es el sistema el que actúa por mí. Es posible que no seamos conscientes del todo, de ese tremendo poder de persuasión que tiene el sistema.  Nos parece lo “más natural”, es el aire que respiramos. Es una lucha constante, larga y dura.  Si queremos vivir dignamente hay que vivir al margen del sistema. al menos en lo referente al modo de pensar. Es difícil, pero es posible. Hay que estar muy atentos para que no se nos “cuele” alguna norma o valor o costumbre propio del sistema. El sistema es perverso y no existe un “capitalismo de rostro humano”, que es una invención del pensamiento conservador para amortiguar los trazos duros e implacables del sistema. .

También la religión produce mentes sumisas, Porque la religión es jerarquía y obediencia y produce desigualdad y sumisión.

Para no ser sumisos, para ser medianamente libres,  hay que liberarse del sistema. Es preciso mantener siempre vivo el espíritu de rebeldía frente al sistema, para poder pensar distinto que el sistema, y llegar a actuar independiente del “orden establecido”.

 Y espíritu crítico frente a la religión para liberarse del dogmatismo católico.


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