lunes, 10 de abril de 2017

EL VALOR DE LA VERDAD



LA VERDAD, UN VALOR ÉTICO SEPULTADO
EN LA MENTIRA

José María García-Mauriño
20 de Abril de 2017
A) La cultura de la mentira
1.    La mayor parte de la gente sabe que los políticos mienten, que no dicen la verdad. Los dirigentes mienten. Rajoy miente en el Parlamento. Obama mintió al mundo entero con el conflicto de Siria. Las estadísticas nos engañan. Los partidos políticos mienten. Muchos de los periódicos dicen lo que les parece, inventan  noticias y ocultan la realidad. La mayoría de los economistas no dicen la verdad, nos engañan con sus cifras, sus porcentajes, sus posibles alternativas. Miente cada día la TV pública y la privada que es parte del sistema. Mienten los banqueros. Toda la corrupción es una inmensa mentira, Mintió y metió miedo a la población civil la Sanidad pública cuando anunció una Gripe A que nunca existió. El hecho de engañar (o intentar engañar) a los demás se ha generalizado de tal manera y hasta tales extremos que, sin miedo a exagerar, se puede afirmar que la mentira es ya un componente de la cultura que, entre todos y todas, estamos construyendo. Y además una cultura de la mentira, el embuste y la patraña, en la que vivimos integrados de forma tan connatural, que ya, no sólo no nos sorprende que se nos engañe, y que engañemos, todo lo que cada cual pueda y le convenga, sino que la cosa ha llegado a tal punto que, si uno ve que puede sacar provecho a base de mentiras y, sin embargo, no miente, es mucha la gente  que considera, de quienes se portan de esa forma son unos pobres diablos, unos inútiles que no saben vivir. La costumbre de ocultar la verdad por parte de políticos y controladores de la economía de distintos niveles ha sido responsable de la crisis en buena medida. Pero esa costumbre se ha extendido también entre intelectuales y otros agentes de la vida pública, plegados a lo políticamente correcto, sea de un signo o de otro. Entre la incompetencia y la ocultación, saber qué pasa y anticipar con probabilidad qué puede pasar es imposible para la gente de a pie.
2.    Así vivimos en el inmenso mar de la mentira, como el pez que vive en su medio. Hasta el extremo de que ya no podemos vivir sin engañar y sin ser engañados. A lo mejor esto es lo que explica que, no obstante las burdas mentiras que nos endosan cada día, seguimos votando a los que nos engañan. Hemos llegado hasta el límite de lo inimaginable: han logrado que nos guste.
3.    Por eso, en este momento, estamos asistiendo a la esperpéntica y grandiosa ceremonia de la confusión, la solemne liturgia de los embusteros. Y es que vivimos tiempos en los que mienten los políticos, mienten los hombres de la economía, mienten las personas encargadas de la cultura y de la religión, mienten los profesionales de la información, casi todos los ricos y los pobres, los funcionarios y los que no tienen otra función que echar embustes…. La lista es interminable, lo sabemos de sobra. Y en esto nos metemos todos. El que tenga las manos limpias, que tire la primera piedra. Es lo que podríamos llamar el "estado de la mentira" y la mentira del Estado. Nadie se fía de nadie. Casi nadie se confía en los políticos, ni de sus acuerdos o tratados, porque no tienen voluntad política de cumplirlos. El mundo virtual, el de los Medios de Comunicación Social (MCS), el de las apariencias, choca con el mundo de lo real y provoca unas relaciones de desconfianza mutuas: no sabemos quien es de verdad el que tenemos delante.

4.    Nos preguntamos, ¿por qué se da esta situación? ¿es que ya no hay ética? ¿es que se está destruyendo la convivencia humana y nadie puede confiar en nadie?  Se trata, creo yo, de la cultura, de la moral, de las costumbres que impone una sociedad empapada en la mentalidad capitalista. El capitalismo no puede vivir sin mentiras. Siempre tiene algo, mucho, que ocultar. Este sistema ha invadido de tal manera a la conciencia de las personas que sin darse cuenta tienen una mente y un corazón que respira capitalismo por todos sus poros. Y mienten descaradamente aun sin saberlo. Porque la economía capitalista (en su variante más fuerte, el capital financiero) ha cobrado tal fuerza y se ha organizado de tal manera, que solamente puede funcionar a base de grandes mentiras. Por eso quienes invierten en bolsa deben saber que ese negocio rinde importantes beneficios solamente cuando se dan dos condiciones: primero, invertir grandes cantidades; segundo, no tener prisa. Esto es negocio sólo para gente lista que maneja mucho dinero; y que lo maneja sin urgencias. Porque hay que esperar la ocasión propicia en que los mercados te permiten engañar a alguien. Y entonces, sí. Entonces, los “entendidos” dan el zarpazo y se forran.

5.    La mentira consiste en deformar la realidad. Antiguamente, los embusteros eran los tontos. Ahora, por el contrario, dicen que hay una proporción directa entre mentira y talento. Los que más roban y dicen que lo hacen legalmente, son los listos, gente de talento que saben escabullirse de los delitos económicos. No es delito mentir, sí es delito robar. Lo que ha ocurrido (y sigue ocurriendo) es que a quienes dicen la verdad siempre, y siempre se niegan a ser cómplices de trampas y embustes, se les ha ido marginando, como a gente peligrosa, problemática y conflictiva. No se cree que puedan existir esa clase de personas. El resultado ha sido que los embusteros son los que están triunfando. Y es así. En la política, en la banca, en la bolsa, en la empresa, en la Iglesia, en las familias…, en todas partes. Y si, de pronto, aparece un hombre o una mujer sinceros, se les tacha de inocentones que no saben manejarse en la vida. O si la cosa no llega a tanto, al hombre o mujer honrados a carta cabal se le pone como un guiñapo por “ingenuos”. Y se hace todo lo posible por quitarle la credibilidad que tenga. No soportamos a los hombres y mujeres transparentes, con una honradez a toda prueba y de los que no cabe esperar mentira alguna.  Son esos pocos seres humanos que piensan, dicen lo que piensan y actúan como piensan y hablan. Es la coherencia viva de la Verdad. Pensar, decir y actuar en  la misma línea. A la larga, nadie puede vivir en la mentira, en el engaño. La verdad constituye una categoría fundamental de la existencia humana, es un derecho humano insoslayable, lo mismo que puede ser la libertad, o la justicia, la vida o el amor; no es un lujo, es una necesidad: el ser humano necesita la verdad para existir.

B) La Verdad
6.    La verdad es una categoría humana imprescindible. Para llegar al conocimiento de la realidad, la verdad no hay que poseerla, hay que descubrirla. Nadie, ninguna persona, ninguna institución, puede estar en posesión de la verdad. Cuando esa verdad se cree tener en exclusividad y no es buscada con humildad, reina un pluralismo salvaje y un viciado consenso político y social, cortado a la medida de los que tienen el poder en sus múltiples formas. Quiénes mandan, entonces, son los intereses dominantes y el egoísmo de grupos o individuos que buscan preferentemente su enriquecimiento personal y familiar.Se trata por tanto, del intento de desvelar la realidad. Des-velar, porque la naturaleza de las cosas están ocultas, tapadas con un velo ('veladas') que no dejan ver con claridad. Todo hombre o mujer, desde niños, desean destapar las cosas "para ver lo que hay dentro". Es un deseo natural del ser humano el deseo de conocer la realidad, la verdad. Decía Machado: "¿Tu verdad? No, la Verdad / y ven conmigo a buscarla /La tuya, guárdatela".  (Machado, Proverbios y cantares, LXXXV).

7.    Si el pensamiento y la realidad, superpuestos, coinciden entonces hay verdad, decían los filósofos de la escolástica; si no coinciden, si no se conforma el pensamiento con la realidad, no hay verdad. Es el ser humano, somos cada uno de nosotros, los que tenemos que hacer el esfuerzo de des­cu­brir, lo que está cubierto, des-cubrirla (alézeia, en griego: a-privativa de lantano= cubrir) o (des-velar = quitar el velo que cubre una cosa) hay que descubrir la realidad para que se dé esta conformidad. Cuando se conoce la cosa, el objeto, la realidad, tal y como es, nuestro conocimiento es verdadero. Cada cual tiene el deber de descubrir su verdad, porque no nos la dan descubierta: todo hombre y mujer tiene que molestarse en tomarse en serio el problema del conocimiento de la verdad, de la parte de verdad que él o ella han descubierto. Y no imponerla a los demás, sino respetar la parte de verdad que hayan descubierto los demás.
También se puede alcanzar la verdad desde la intuición emocional, con todos los riesgos de equivocarse, igual que la clave racional. “El corazón tiene razones que la razón no entiende”. decía Pascal.

8.    Y todavía, una última cuestión. Es preciso fomentar todo lo que se pueda el pensamiento crítico. La resignación pasiva ante esta crisis de valores no es ética y adormece el espíritu como una droga. Frente a la frivolidad política, la indignación ética.(Bis) Y la denuncia incansable de toda clase de mentiras y engaños. Hay que hacer el esfuerzo de crear opiniones basadas en datos concretos, en hechos objetivos, es decir, hacer el esfuerzo de elaborar constantemente el análisis de la realidad. Saber leer y entender la realidad. El sincero con la verdad es el que se acerca más a la realidad.
9.    Tres cosas más:

a) La economía es la mayor mentira de todas
Esta economía está ligada a la evolución del capitalismo, que se ha convertido de un capitalismo productivo a un capitalismo especulativo, de casino, financiero. La política que está siguiendo favorece a las clases dominantes y los grandes países frente a las clases populares y los trabajadores. Además, la aplicación de estas políticas está produciendo hambre, miseria y está aumentando la mortalidad allá donde se aplican. De hecho, hay toda una corriente crítica de economistas que denuncian estas políticas oficiales sólo benefician a las minorías.

b) Por qué los políticos engañan:
Nicolás Maquiavelo en El Príncipe (XVIII, 466), dejó escrito: “Los hombres son tan ingenuos, y responden tanto a la necesidad del momento, que quien engaña  siempre encuentra a alguien que se deja engañar. Esto es lo que pasaba a finales del s. XV. Siempre había  alguien  que se dejaba engañar. Ahora, que tanto sabemos y tanto hemos progresado, el gobernante que engaña, no se encuentra ya a alguien  que se deja engañar, de alguna forma nos engaña a todos y todas.

Donald Trump, consiguió ir a la Casa Blanca por la mentira. Es considerado por alguna revista como “el mentiroso del año”. Es capaz de decir una mentira cada 3 minutos. La campaña de Trump fue la campaña de la mentira. Pero, le está durando poco ese estado de la mentira. El 58% de los de estadounidenses desaprueba su gestión,. Es el presidente peor valorado de la historia de los EEUU (Equipo de investigación de la 6 de TVE, viernes 7 de abril de 2017)

c) La civilización occidental actual está basada sobre la mentira
 Se proclaman los ideales de la Ilustración: la democracia, el progreso, la igualdad, la libertad... y, sin embargo, se están traicionando y aplastando estos ideales. Los indignados dicen: "Lo llaman democracia y no lo es". Tienen razón. Entre las declaraciones teóricas y la realidad hay un abismo de diferencia. La OTAN no es órgano que sirva a los intereses de la justicia sino a los intereses de las clases dominantes. La ONU hace aguas por muchas partes. Tienen un Consejo de Seguridad no democrático constituido por los grandes países que ostentan las armas de destrucción masiva y las decisiones de la Asamblea General no son atendidas como se ve en el caso de Israel y EEUU.

C) Testimonio de algunos filósofos
Unamuno: 1864-1936:
¿Qué es la verdad? verdad es lo que se cree de todo corazón y con toda el alma. ¿Y qué es creer algo de todo corazón y con toda el alma? Obrar conforme a ello. (...) Si solo se dijese la verdad, no se podría vivir. ¿Quien ha dicho esta blasfemia? Quien se proponga ser verídico siempre se estrellará. ¿Qué es vivir? ¿Qué es estrellarse? En todos los órdenes, la muerte es la mentira, y la verdad, la vida.
Para obtener la verdad, lo primero es creer en ella, con todo el corazón y con toda el alma; es decir, lo que se cree ser verdad siempre y en todo caso, pero muy en especial cuando más inoportuno parezca decirlo (...) Y es lo mejor que puede hacerse en un mundo de mentira: morirse de ver la Verdad. (Soledad; Espasa Calpe, Col.Austral, 570; Madrid, 1974, pags.149-165).

Ortega y Gasset: 1883-1955:
La verdad, lo real, el universo, la vida -como queráis llamarlo- se quiebra en facetas innumerables, en vertientes sin cuento, cada una de las cuales da a un individuo; si éste ha sabido ser fiel a su punto de vista, si ha resistido a la eterna seducción de cambiar su retina por otra imaginaria, lo que ve, será un aspecto real del mundo.
Y viceversa: cada hombre tiene una misión de verdad. Donde está mi pupila no está otra; lo que de realidad ve mi pupila no lo ve la otra. Somos insustituíbles, somos necesarios. "Sólo entre todos los hombres llega a ser vivido lo humano -dice Goethe (...) La realidad, pues, se ofrece en perspectivas individuales; lo que para uno está en último plano, se halla para otro en primer término; el paisaje ordena sus tamaños y sus distancias de acuerdo con nuestra retina, y nuestro corazón reparte los acentos. La perspectiva visual y la intelectual se complican con la perspectiva de la valoración. (El Espectador, "Verdad y perspectiva"; Salvat, Madrid 1969, pag.21).

Heidegger: 1889-1976:
Al vivir he sido lanzado a la circunstancia, al enjambre caótico u punzante de las cosas: en ellas me pierdo, pero me pierdo no porque sean muchas y difíciles e ingratas, sino porque ellas me sacan de mí, me hacen otro, me alteran (alter, me hacen ser otro), y me confunden y me pierdo de vista a mí mismo. Ya no sé qué es lo que de verdad quiero o no quiero, siento o no siento, creo o no creo. Me pierdo en las cosas, porque me pierdo a mí mismo. La solución, la salvación, es encontrarse, volver a coincidir consigo mismo, estar bien en claro sobre cuál es mi sincera actitud ante cada cosa. (Ser y tiempo; Fondo de Cultura económica, p. 82).

Sinceridad: Del latín sinceritas, sinceridad es el modo de expresarse sin mentiras ni fingimientos. El término está asociado a la veracidad y la sencillez. Es la persona que habla y procede mostrando lo que piensa y siente.

D) La pos-verdad:
La “posverdad” las cosas no se deciden o rebaten con  argumentos o razones, sino con sentimientos. La posverdad es como una “mentira emotiva” (remedo de las “mentiras piadosas”). Puede ser una mentira asumida como verdad o incluso una mentira asumida como mentira, pero reforzada como creencia o como hecho consentido y compartido en una sociedad. Se resume como la idea de que “algo que parezca ser verdad es más importante que la propia verdad”. Para mentir no es necesario caer en el bulo. Se puede mentir diciendo solo medias verdades. Se destaca una pequeña parte de la verdad, se la ilumina, se la descontextualiza, se la carga de notas sentimentales… y ya tenemos esa pequeña parte de la verdad convertida en una descomunal mentira. Es el “photoshop” del engaño. Ya no estamos en la modernidad ni en la postmodernidad, sino en la época de la “posverdad”.

Sí, nuestra sociedad es líquida y los mensajes se construyen y se lanzan renunciando desde el principio en que respondan a verdad. Eso de posverdad es un eufemismo de mentira. Significa que ya la verdad no es criterio en la información. No hay que perseguir la verdad sino la utilidad de la información para los propios fines.



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sábado, 18 de marzo de 2017

EL TALANTE REVOLUCIONARIO



José María García Mauriño
17 de Marzo de 2017

A) Resumen de las tres actitudes éticas que forman parte de este talante
1) ETICA DE LA INDIGNACION.
         El revolucionario es un indignado
2) ÉTICA DE LA RESISTENCIA.
         El revolucionario es un resistente, no se cansa de luchar
3) ETICA DE LA SUBVERSION
         El revolucionario es  un subversivo

B) El talante de los revolucionarios:
ETICA DE LOS REVOLUCIONARIOS.
Se trata de no ser sumisos ante el sistema, de fomentar la rebeldía, quedarse ahí, y no salirse nunca de ella.  Una rebeldía desde actitudes y planteamientos éticos,  conscientes y libres, no violentos, hasta llegar a un pensamiento crítico que analiza la realidad desde abajo desde los excluidos y tener un compromiso serio. No es nada violento. El revolucionario es una persona que tiene muy claro el carácter perverso del sistema. No es un reformista, que
pretende lavarle la cara al sistema y ofrecer un capitalismo de rostro
humano. Eso es imposible. Aspira a construir seriamente un Socialismo
de signo universal. Es un luchador nato por cambiar la realidad.

ANÁLISIS DE ESTE TALANTE:
Talante: es el modo de ser de la persona: El SH no solo piensa de cierta manera sino que su mismo pensamiento tiene como raíz sus inclinaciones y emociones. Es una persona que tiene fe porque cree en la Utopia de otro mundo posible, sabe dar una afirmación total a todo lo que sea Vida.

C) Lo que NO es el ser humano revolucionario:
-         no es solo un “activista” que va a todas las manifestaciones y concentraciones, sin importarle la intervención de la policía. Es un comprometido con la causa de la justicia y los DH. No es una persona que “participa” en revoluciones.
-         No es solamente un rebelde, un indignado por la falta de libertad y de justicia que observa en  la sociedad, sino que además sabe por qué está indignado
-         No es una persona que va siempre contra la autoridad política, económica o social, sólo por ser autoridad, sino por tener previamente unas razones y argumentos sólidos.
-         No es un fanático desconectado de la realidad que ha elegido una causa justa y la ha convertido en un ídolo al que somete todas sus energías.
-         No es una persona “progresista”, ¿Quién decide lo que históricamente es más o menos progresista? ¿Qué significa ser progresista?

D) 10 notas fundamentales: lo que significa ser revolucionario
a)    Es una persona que siente pasión por los de abajo por esas mayorías empobrecidas, por los emigrantes, refugiados, los discapacitados, por los últimos de la sociedad.
b)     Es una  persona que tiene como eje central de su vida los Derechos Humanos, la Madre Tierra  y los valores éticos fundamentales.
c)      Es un antisistema, porque no acepta una sociedad en la que se recorten derechos conquistados a lo largo de muchos siglos, que han sido posibles gracias al esfuerzo de muchos de nuestros antepasados, quienes dieron incluso sus vidas en la lucha por los derechos de las personas, como ciudadanos y como trabajadores. Pero estos derechos están siendo dilapidados en beneficio de la acumulación de la riqueza en un número reducido de personas, las grandes fortunas son cada vez más grandes.
d)    Es un ser muy independiente y bastante libre de la ideología dominante, de la autoridad establecida sea económica, política o social. Independiente de los poderosos de arriba y de los insatisfechos de abajo. La plena libertad e independencia existe solo cuando el individuo piensa, siente y decide `por sí mismo. No es  nada violento.
e)     Es una persona, que se ha identificado con la causa de toda la humanidad: va más allá de los límites de la propia sociedad o país (España, la UE, etc) Y critica, hace análisis de la realidad  desde la razón, desde las estadísticas fiables, desde el conjunto de la humanidad (los 7.200 millones de SH que habitan el planeta).
f)      Tiene una profundo respeto ante la Vida de todo ser vivo, gran amor y pasión por la Vida, en contra de todo lo que sea muerte y todo lo que supone guerra y destrucción.
g)    Tiene un gran espíritu crítico: disconforme al escuchar el juicio de la mayoría expresado lo mismo en el mercado de la plaza, que los dueños del poder, que en la TV o prensa, o en el parlamento.
h)    Tiene una especial relación con las clases  poderosas: Sabe que estas, no tienen el monopolio de la verdad moral (es bueno o malo lo que diga el poder) El que queda impresionado socialmente por el poder nunca tendrá espíritu crítico
i)       Hace análisis de la realidad desde abajo y con la referencia de valores éticos  y de DH.
j)      Es una persona capaz de desobedecer leyes y normas impuestas por un poder que no reconoce. porque sabe muy bien que el poder verdadero  emana de la sabiduría popular. Todo acto de desobediencia civil es un acto de obediencia a otros principios: los DH, la democracia real. ¿Cómo puede pensar en desobedecer cuando es una persona no sumisa, no obediente? Esta forma de desobediencia  es síntoma de independencia, de libertad
k)    Es una persona coherente y lleva una misma línea en su pensamiento, su actuación  y cu comunicación. Digamos que es coherente con  su compromiso sociopolítico a favor de la justicia y las libertades en  su triple dimensión de pensar, decir y  actuar
l)       Es una persona valiente que no tiene miedo a mantener una postura decidida ante el poder, ante las instituciones, en los foros de  debate o la familia. Además sabe valorar a los que tienen parecidos planteamientos, y unir fuerzas contra el sistema.

m) En resumen: Es una persona  coherente y valiente que rema contra-corriente.
n)    Ejemplos de revolucionarios tenemos a Karl Marx, al Che Guevara, a Lenin, a Martín Lutero King, a Rosa Luxenburgo, Victoria Kent , Clara Campoamor,  a Gandhi. y tantos otros.

¿Con qué notas me identifico yo?

La lucha de clases no ha desaparecido, o ha vuelto a sur­gir en España. La lucha de clases se refiere al conflicto en­tre las dos clases sociales existentes, entre los de arriba y los de abajo, entre los que producen y los que no produ­cen, en­tre los que sin trabajar se adueñan de la pro­ducción y exclu­yen a los que trabajan, entre explotadores y explotados; his­tó­ricamente entre amos y esclavos, entre patricios y plebe­yos, entre terratenientes y campesinos, entre burgue­ses y proletarios, entre ricos y pobres, entre depredadores y pre­sa, entre el 1% y el 99%. En la natura­leza las manadas o pre­sas desorganizadas, nunca domi­nan a sus depredado­res. En el gobierno de los amos, un es­clavo nunca será rey y de igual modo en el gobierno de la burguesía, un obrero ja­más llegará a gobernar a los bur­gueses.



jueves, 26 de enero de 2017

LA FILOSOFÍA, UN SERVICIO PÚBLICO



 UNA ÉTICA DE LA SUBVERSIÓN

José María García Mauriño
27 de Enero de 3017

1…- Qué entendemos por Subversión:
Subvertir significa mover el ánimo de la gente para inducirle a adoptar una actitud rebelde u hostil en orden a cambiar el orden público y moral, dice el Diccionario de Lengua.

Se trata de tener una versión distinta, una manera de ver el mundo, la vida, desde los de abajo, desde el mundo de las personas empobrecidas, no desde el “orden establecido” por esta sociedad capitalista, no desde las instituciones, a como nos lo presenta la TV y la prensa. Subvertir es ver, analizar, el mundo desde los “sub”, desde el suburbio, desde los subalternos, desde los que están por debajo. Es decir, desde los pobres, de los que no tienen, no saben o no pueden.  La subversión que propugnamos no es nada violenta.

Subvertir el orden establecido: es decir, poner las cosas patas arriba. Lo de arriba  lo ponemos abajo. Lo que consideramos como perdido, los perdedores, es lo que vale. Lo que todo el mundo estima que es bueno, no es tan bueno. Lo que se tiene por poder es debilidad. Siempre prevalece la vida sobre la muerte, la verdad sobre la mentira, la libertad sobre la dependencia. Y el amor, la fraternidad, la solidaridad, por encima de todo. Esa es la subversión: mirar el mundo desde una óptica completamente distinta  Es caminar a contra-corriente. Lo normal, lo corriente, no es pensar así. Lo corriente es la mirada del conformismo. Nuestra mirada es la mirada de la rebeldía, de  la subversión, la que mira al pobre desde la vida y desde la dignidad. Desde su barrera, no desde arriba. Es sentir la nostalgia por los excluidos de esta sociedad, es decir,  por  todas las personas empobrecidas del mundo. Los pobres son los que no tienen, no saben y no  pueden.

A.- Los que no tienen techo, comida, dinero, agua, tierras, trabajo, escuelas, hospitales, “Papeles”…No tienen casi nada.

 B.- Los que no saben: Cuáles son sus derechos. Los que no están informados de lo que pasa en el mundo, en su país, en su familia. Los que a veces no tienen ni idea de qué se les acusa cuando les detienen. Muchos no saben: no saben leer ni escribir, ni hacer cuentas. porque no han ido a la escuela.

C,- Los que no pueden: no tienen recursos para salir de su pobreza y miseria. No tienen oportunidad de salir fuera de su país y conocer otros mundos. No tienen  medios para curarse de sus enfermedades.

D.- Los que viven: Con enfermedades curables y sin medicinas porque son muy caras. Viven con mucho miedo. Sin abrigo. Huyendo del hambre de su tierra en pateras y cayucos. O de las guerras  que promueven los poderosos. Esperando encontrar otro país en el que puedan vivir. Arriesgando su vida y muriendo por sus familias en una salida obligada de su país.  A veces meses y meses en campos de desplazados y de refugiados. En campos enormes de concentración, años y años. Sin defensa posible, sin protección social ni jurídica. Olvidados y abandonados de las autoridades, de sus jefes de gobierno.

Porque no es posible ver, mirar, analizar, este mundo de los de abajo sin sentir vergüenza, indignación,  rabia e impotencia, y clamar por la justicia, y al mismo tiempo dejar de tomar partido y comprometerse.

En esta reflexión sobre las persona empobrecidas, víctimas del capitalismo  imperialista, afirmamos una radical subversión, es decir, que lo hacemos tomando partido. Lo hacemos desde una postura de radical indignación ética y desde una insobornable solidaridad con todas las víctimas de la injusticia, la agresión y el despojo.

Nos ponemos obstinadamente del lado de las víctimas para hacer frente a una dinámica histórica de indignas estrategias belicistas y de políticas -económicas, sociales y culturales-, que sacrifican en el altar del lucro a millones de seres humanos.

Entendemos que las víctimas deben ser el criterio de verdad de cualquier visión del mundo y de cualquier análisis de las relaciones internacionales. Porque el sufrimiento humano, sean cuales fueren sus causas, es siempre una gran interpelación para todo ser humano. Y ante él no caben justificaciones o indolencias y, mucho menos, discursos que propugnan la cómplice resignación. La resignación no es ética.

2.-  Por qué es Ética la subversión:
 Porque no somos conformistas con este régimen de muerte y de mentira, no queremos ser cómplices de esta sociedad que margina a los más necesitados. Se trata de tener una mirada nueva, una versión ética, claramente comprometida, con los valores básicos de la ética, es decir, con la vida, la justicia,  la libertad, la verdad, la paz. Se trata de sacudir las conciencias para instalarnos en la óptica de la vida, de los derechos humanos, de la dignidad, para desmontar el poder de los de arriba y reconstruir los auténticos valores de los de abajo, del pueblo sufriente. Se trata de hacerles justicia y que gocen de verdad de las auténticas libertades. Repetimos, no  sólo una  mirada, una versión, sino sobre todo un compromiso ético.

El paso de la indignación y la rabia,  a la organización, sólida y persistente, es la clave de cualquier proceso de cambios profundos y radicales. Rabia nos  sobra en estos momentos, falta organizarla.

3.- Una pequeña mirada a la subversión
Hay varios aspectos de la subversión, o sea, ver, analizar el mundo desde abajo. y que conviene tenerlos en cuenta a la hora de  analizar la realidad y comprometerse.

1)    La subversión política: Se trata de ver el mundo de la política desde abajo .Es decir, ver cómo sus justas reivindicaciones  se debaten en el parlamento, ver las distintas disputas entre los partidos. Y  sentir rabia e indignación  al comprobar que no  atacan los verdaderos problemas de la mayoría sufriente. Y saber que las decisiones importantes las toman siempre los de arriba, la Troika, sin contar con la gente. Una democracia que al no ser  de verdad representativa, tampoco es participativa.

2)       La subversión económica: ver cómo sigue estancado el número de parados de larga duración. De que en muchos hogares no entra ningún ingreso, que los que tienen algo apenas pueden  llegar a fin de mes, que muchos malviven con la pensión  de los abuelos, que tienen que ir a comedores sociales para poder comer, o buscar cada día la comida en  los contenedores. La angustia de no poder pagar la hipoteca o el alquiler de la  casa, de no poder pagar la factura del gas, de la electricidad, del teléfono, del colegio de los niños, etc. Y pasar mucha vergüenza con todo esto. (Algunos datos: 12,5 % de los trabajadores de la Unión Europea son pobres, en España es el 15% y en EEUU es el 25% y no ha parado de subir en los últimos años (Europa Press)). 8 personas son más ricas que 3.600 millones de pobres.(Oxfam)

3)    La subversión cultural: para muchos el no saber leer o escribirles supone una dificultad muy seria en la vida social, no conocer el significado de muchas leyes y ordenanzas, no haber podido ir a la escuela o a la universidad, pasan miedo, vergüenza, impotencia, ir casi siempre con la misma ropa, no conocer otros mundos…Y con frecuencia, casi sin esperanza de que esto cambie o haya alguna mejora.

Para todas estas personas reclamamos la vida y la dignidad que les niegan  los poderes de este mundo. Esta es la subversión, una alternativa  a la opresión política, económica y cultural que sufren estos colectivos empobrecidos:

-         donde hay procesos de muerte lenta, tratamos de poner vida
-         donde hay mentira u ocultación de la verdad, ofrecemos análisis de la realidad
-         donde hay acumulación de bienes , invitamos a compartir bienes y servicios,
-         donde hay incultura, proponemos una educación pública y laica de todos y para todos,
-         donde no hay derecho, insistimos en  la denuncia de los DH que no se realizan en  las clases populares  y sí en  las clases pudientes.

Al ver este panorama, nuestra indignación  va dirigida contra  esa violencia estructural del sistema, es decir, contra esa acumulación incesante de beneficios que no reparte ni comparte, contra esa democracia cuyas decisiones las toma la economía de mercado, la troika, y no el parlamento. Estamos en contra de la des-información constante que nos ofrecen la mayoría de los medios de in-comunicación que nos trasmiten  una forma especial de entender la vida, lejos de una mirada humanizadora desde abajo. 

A pesar de todo, mantenemos la esperanza utópica, porque la esperanza es una virtud de los pequeños. Los grandes, los satisfechos, no conocen la esperanza; no saben qué es. Son ellos, los pequeños, los que luchan, las personas empobrecidas, las que transforman el desierto en exilio. Se trata de tener y mantener un horizonte de esperanza, de que se vaya realizando ese ideal de vida digna para todos los SH. La esperanza hace cambiar la soledad desesperada, el sufrimiento humano, en un camino llano sobre el cual caminar para ir al encuentro de la vida digna. Y llegamos a la conclusión: dejémonos que nos enseñen qué es la esperanza. ¡Dejémonos enseñar la esperanza! Esperemos, comprometidos y confiados, la llegada de la Utopía, y cualquiera que sea el desierto de nuestras vidas y cada uno sabe en qué desierto camina, con qué silencio vive, cualquiera sea el desierto y el silencio de nuestras vidas, se convertirá en un jardín florido y en una sinfonía armoniosa. ¡La esperanza no defrauda a nadie! Lo decimos otra vez: “¡La esperanza no defrauda!” Está en lo más hondo de la persona, forma parte de la metafísica de la naturaleza humana. El Ser Humano, siempre espera algo, nunca dejan de esperar!!.

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UN APUNTE CRISTIANO: Jesús fue un subversivo

La subversión consiste en tratar de sentar los pilares de una sociedad que no se basa en los valores del dinero, el prestigio y el poder, sino en la libertad, la justicia y el amor.

Ellos, los judios,  insistían diciendo que Jesús  subvierte  al pueblo enseñando por toda Judea, empezando desde Galilea hasta aquí”.
El verbo “anaseíô” аνασειω (subvertir) está compuesto por la preposición “ana” y el verbo original “seíô”. Este verbo significa “agitar, sacudir, hacer temblar”. De este verbo deriva “seismós” de donde viene nuestro ·”seismo”, terremoto. La preposición “aná” significa “arriba, hacia arriba”. Aquí significa levantar al pueblo contra los de arriba.)

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jueves, 12 de enero de 2017

VALORES Y CONTRAVALORES


Frente a los mitos del capitalismo, unos valores éticos

José María García-Mauriño
12 de Enero de 2017

Vamos a examinar una serie de mitos del capitalismo, dentro de este sistema NeoLiberal (NL) y oponer una serie de valores éticos.  Frente a unos mitos bastante asimilados por la mayoría de la  gente, vamos a proponer alternativas. Por ejemplo, para empezar, estos cuatro mitos propios del pensamiento neoliberal.:

1) - Fatalismo: el orden que tenemos, el Capitalismo NL, es el único viable, el mejor de los posibles. No nos queda otro remedio que aguantar. Nos quieren hacer creer que gracias al Gobierno tenemos pensiones y Seguridad Social. El avance de las tecnologías nos van solucionando los problemas actuales. Fuera del Mercado no hay salvación.

2) - Conformismo y pasividad: frente a este NL no se puede hacer nada. No se puede tener otra manera de pensar ni de sentir o de actuar. No cabe la rebeldía, eso es malo. No se debe criticar, eso no está bien. No tenemos libertad de expresión. No se puede disentir. Hay que obedecer y someterse a lo que está mandado. Es lo políticamente correcto.

3) - Siempre ha habido pobres y ricos. Es lo natural. Vamos dando alguna limosna, ayudando algo a la gente más pobre para aliviar el sufrimiento humano. Ahora estamos mejor que hace 300 años. La humanidad va progresando.

4) - La religión: hay que sufrir en esta vida, luego ya tendremos el cielo eterno en la otra vida.

         Frente a este perspectiva  negativa de ciertos aspectos neoliberales (NL) más o menos asimilados por la mayoría, hay que oponer una forma distinta de pensar, sentir y actuar. En una palabra: afirmamos que es posible otro proceso distinto de organizar las relaciones humanas en la sociedad, incluidas las relaciones de producción.  Frente al conformismo fatalista existe una Utopía. “otro mundo es posible y necesario”. No una quimera. Esos valores utópicos, como son la Vida, la Libertad, la  Justicia, la Verdad, convierten el  Mercado total, que es considerado como fin, en un puro medio. Existe en muchos ámbitos de las clases populares un movimiento de resistencia, propio de una conciencia de rebeldía, que posee una fuerza ética superior. Sostenemos y mantenemos la Utopía, el derecho a soñar un cambio  transformador, y a establecer unos nuevos valores y conceptos que fundamenten actitudes y comportamientos, que van en la línea de participar activamente en la sociedad, y en solidaridad con las tareas políticas y sociales en el mundo entero.

Y desde esta perspectiva proponemos previamente 4 aspectos fundamentales a tener en cuenta y que son muy distintos de los que se publican, de  la mentalidad de la mayoría..

a) - El ser humano deja de ser concebido como un individuo aislado y en competencia con los  otros, como una fuerza de trabajo en el ámbito de la producción, y pasa a ser visto como un ser de relaciones formando colectivos, solidaridad y movimientos sociales, conscientes de los retos comunes de la actualidad y a enfrentar una existencia humana común a compartir. La verdad del capitalismo  NL se expresa en su praxis, es decir, en que produce muerte, hambre, paro y guerras. La verdad del ser humano, su praxis, se expresa en el desarrollo de su personalidad individual y social.

b) - El Mercado: no es un fin, como pretende el Sistema, es un medio. No es el Mercado el que determina la manera de pensar y vivir de la gente, sino que son las personas las que deben determinar cómo tiene que ser el Mercado. El Mercado es el espacio del NL donde todo se compra y todo se vende. Todo se convierte en  mercancía. Todo lo que tiene valor de uso, lo van convirtiendo en  valor de cambio. Son los agentes sociales conscientes, los sindicatos, los intelectuales, los políticos, los que deben mirar por el interés público, por el bien común, con el fin de servir al desarrollo social y humano de todos los ciudadanos y ciudadanas.

c) - La economía: no hay que explicar la sociedad desde la economía, como hace el Sistema, sino al revés, explicar la economía desde la producción de bienes y servicios para satisfacer necesidades básicas de toda la ciudadanía. No una economía de financieros y beneficios para unos pocos, sino una economía que pasa a ser concebida como un sistema abierto de intereses comunes, y públicos. Una economía respetuosa del contexto ecológico, y que responde a las necesidades vitales y materiales de todos los ciudadanos y ciudadanas del Planeta Tierra, de forma justa y sostenible.

d) - El trabajo: tiene la función social de producir bienes y servicios para todos. Y además que sirva de unión entre todos los seres humano0s. Un trabajo que pasaría a ser valorado como praxis comunicativa y creativa. No un trabajo necesaria y económicamente productivo, encerrado en una dinámica salarial, sino además una tarea social. El trabajo es la expresión de las cualidades y creatividad de todo SH. La sociedad avanza gracias al trabajo productivo.

Criticamos varios mitos, propios del capitalismo:

1.- Frente al mito del Fatalismo: nos quieren hacer creer que ya todo el futuro está prederminado, “escrito está”,  la voluntad humana no puede hacer nada. Es el final de la historia, ya no hay nada que hacer, ya está todo dicho, hecho y pensado. No hay más que seguir el camino ya trazado. Como las vías del tren, no se puede salir de ellas sin descarrilar. Fuera del sistema capitalista, fuera del mercado no hay salvación. Es el pensamiento único.

La Ética opone la libertad de pensamiento: pensar de forma distinta del pensamiento único no es nada fácil. Existen otras formas de interpretar la realidad. Se trata del Pensamiento crítico: hacer análisis de la realidad desde otros presupuestos, como el de la libertad,  cada uno piensa por sí mismo y en grupo,  tiene razones, argumentos, para construir el futuro, debatiendo, contrastando opiniones. El futuro no está escrito, lo vamos haciendo entre todos y todas. El pasado sí está escrito, es la Historia, es posible modificar el presente y construir el futuro. Tener imaginación creativa para proponer otras fórmulas alternativas. Tener la íntima convicción de que la historia la vamos haciendo entre todos, con nuestras pequeñas acciones y compromisos.

2.-  Frente al mito de la Competitividad:
La competitividad es la capacidad de generar la mayor satisfacción de los consumidores fijado un precio, o la capacidad de poder ofrecer un menor precio fijado una cierta calidad de la mercancía. Es decir, antes se hunda cualquier otra empresa que la mía, poner precios baratos para hundir otra producción, sacar mejores notas que otro, ser el mejor de mi empresa, tener un coche mejor que el de mi vecino,  luchar para que nadie me pise el puesto, ponerme por encima de otro, etc.

Decimos que sí a ser competentes es decir, conocer y saber a fondo los cometidos de su carrera, de su profesión, su trabajo, sea cual fuere, lo mismo ser médico que enfermera que albañil o fontanero, que abogado. Poner a disposición de la sociedad lo que ha aprendido. Saber desarrollar sus cualidades personales. Ser y tener cada uno, cada una, personalidad propia, no un producto del ambiente social reinante.

3.- Frente el mito del conformismo: Estar de acuerdo con el sistema en la forma de pensar y en la forma de actuar. Se conforma uno con lo que hay, hay que acomodarse, no se puede ir contracorriente, es lo que hace todo el mundo…  No nos podemos salir de estas estructuras, eso es malo, está prohibido, es un inadaptado social. Lo que quieren es gente sumisa, corderitos mansos, gente que no piense por sí mismo. Eternos menores de edad.  El infantilismo perpetuo.

Nos situamos en la disidencia,  es decir, significa separarse de la común doctrina, creencia o conducta, afirmamos la insumisión mental, saber decir que NO a este sistema, que esto no está bien, que no nos gusta y además sabemos por qué no nos gusta.

Pensamos en el consumo, comprar, Creo que ser capitalista no es solo cuestión de tener muchos Millones de €, sino de asimilar los valores del sistema, como es la cultura del mercado, el ansia de comprar, sin un pensamiento crítico.

4.- Frente al mito del individualismo y de la decisión personal: en situaciones de grave crisis, ese ¡sálvese quien pueda! es el grito propio de la mentalidad del NL. Las fórmulas que emplea el sistema siempre son individuales. En lo laboral, ya no quieren convenios colectivos, sino que cada uno se entienda con su jefe.

El mito del individualismo se basa en la supremacía del individuo como valor supremo. Aquí reside el fundamento de la libertad, de la propiedad privada, del triunfo personal a toda costa, etc. Esta manera de presentar el progreso del ser humano oculta interesadamente que lo que llamamos sociedad o cultura humana surgió de la cooperación, la solidaridad y la comunicación. Esto es precisamente lo que distingue lo humano de lo animal. El egoísmo salvaje es precisamente la animalidad. 

La ética ofrece una cultura comunitaria en la que todo lo que sea esfuerzo cooperativo y colaborativo, construye una convivencia más justa y solidaria. Propone que el trabajo no nos mantenga ocupados como trabajadores y consumidores, sin apenas tiempo ni espacio para actividades alternativas. Se espera que la gente actúe solidariamente, pero hacia objetivos colectivos, comunitarios. Se espera que obtengamos lo que podamos por nosotros mismos, pero dentro de unas estructuras que miran  al bien común, que se preocupan de los problemas de otros.

5).- Frente  al mito del Inmovilismo, el dejar que las cosas sigan su curso, que continúen como están,  sin  hacer nada que ya se irán arreglando solas, (esto es así, “es lo que hay” y no se puede hacer nada por cambiarlo)

La Ética afirma la cultura del cambio: las cosas, la política necesitan un cambio no pueden quedarse como están, porque como están hacen  daño a mucha gente, que se les niega un mínimo para vivir con dignidad, no se cumplen los DH, cada vez hay más desigualdad,

6.- Frente al  mito de la neutralidad. 
El Gobierno  presenta su gestión como neutral, como que no tomar partido por ninguna clase asocial. Y renuncia a toda injerencia en un conflicto o diferencia de opiniones. Es importante no confundirla con conceptos como la objetividad y la imparcialidad. Nos hace creer que las cosas son como son y no se puede hacer nada por cambiarlas. Que los recortes nos vienen impuestos y no se puede hacer nada. Por eso, es fundamental que la gente crea en la neutralidad de las instituciones sociales, de los gobiernos, de la enseñanza, de los medios de comunicación y de la ciencia. Las personas se creen que pueden ser neutrales en las elecciones y eso es imposible. No hay ningún partido neutral. Pero los hechos refutan esta cacareada neutralidad, que no se inclina ni a un lado ni a otro, siempre “equidistante”. Creo que no existe el “centro” ¡!! Es lo mismo que ser de derechas pero que no se dice por vergüenza propia y ajena.

         La ética propone la cultura del compromiso solidario: las cosas, la política, nunca se arreglan solas hay que buscar siempre formas de hacer algo en común, colectivos,  mareas, reuniones, debates. Todo lo que huela a algo comunitario es un "veneno" para el sistema. La solidaridad no se acaba con dar un dinero para los refugiados.

         El éxito y la eficacia son dos valores muy estimados por el sistema:
a)    Frente al éxito, que consiste en,  tener mucho dinero, comprar cosas, tener doble vivienda, que los  vecinos nos alaben, tengamos puestos altos en la sociedad,  relacionarmos con gente importante, etc. oponemos una ética fundamental basada en los valores de la libertad, la justicia y la solidaridad.

Sabemos que ser felices es el principal éxito a que debemos aspirar. Esta es la meta de la buena Vida, no el dinero, el prestigio o el poder. A veces es un trabajo anónimo, creativo ("qué malo es ser bueno!", se dice en la película "El Abuelo"); ser honrado, trabajador y buena persona es casi lo mismo que ocupar el último lugar.

b)    Frente a la eficacia: que es conseguir lo que se pretende. Lo que vale es la cuenta de resultados: Una economía saneada, abundante, sin deudas, que va acumulando beneficios  Una vida de comodidad, sin apuros a fin de mes, que los hijos saquen la carrera, hacer un master, tener mucho dinero, relacionarse con gente importante, salir en TV. Eso es lo importante, si lo has conseguido eres eficaz, de lo contrario eres un ineficiente, un fracasado.

La Ética afirma que lo más importante es ser buena persona. Todo tiene importancia para este sistema menos su vida, su felicidad, su persona, el arte de vivir honestamente. Decimos que lo más importante, no es ser eficaz, sino ser buena persona, libre y honrada de acuerdo con los Derechos Humanos. Es más importante y tal vez menos eficaz según esos valores imperantes, pero a la larga es más eficaz el respeto a toda clase de personas, ser tolerante y abierto.

7.- Frente al mito de que siempre ha habido pobres y ricos:
No se puede admitir eso como un dogma, Ha habido pobres porque los ricos, se han  hecho ricos, a causa de apoderarse de una serie de bienes básicos para vivir que pertenecen a las personas empobrecidas y apenas les han dejado llevar  una vida digna. Es verdad que la humanidad progresa y que ahora estamos mejor que hace 300 años, pero no progresa para todos igual, unos han acumulado riquezas, poder, dinero y prestigio y otros apenas tienen nada.

8.- Frente el mito de la religión: que predica que hay que sufrir aquí en la tierra, porque luego nos espera un cielo eterno,
 decimos que en esta vida hay que sufrir lo menos posible, porque estamos hechos parta la felicidad, no para el sufrimiento. Y no sabemos nada del más allá, de la existencia de otra vida, es una alienación propia de la Iglesia católica, que no tiene fundamento. No nos “ganamos el cielo” a base de sufrir en esta vida. Hay que vivir en el más acá, lo más honestamente posible, no con la esperanza puesta en  el más allá, del que no conocemos nada.

En resumen:
Al ver este panorama del NL, vemos cada día más urgente una alternativa de vida a este sistema de muerte. Decimos que Sí, que hay alternativas, que no es algo único e inconmovible, que no se ha acabado la historia, que la seguimos haciendo al lado de los débiles y excluidos

Es decir, frente a los valores propios del sistema,  como competitividad, enriquecimiento, individualismo, oponemos lo propio de la ética,  justicia, solidaridad, participación y cooperación. Pero,  suenan a utópicos, o sea, como si fueran irrealizables…
Los jóvenes no se unen por valores éticos, sino por “marcas”, Adidas, Puma, Nike, Lacoste Coca Cola, etc,  La mayoría son esclavos del sistema, aun sin darse cuenta. “Es lo que hay…”

Finalmente: Seguimos proponiendo un cambio de pensamiento y de actitudes
- una actitud global: no ceder ante los dogmas oficiales que dan por cerradas las posibilidades de cambio social:
- no una sociedad de competidores, sino de gente competente, una sociedad solidaria, de hermanos, como dice el art. 1 de Derechos Humanos.
- ir pensando de otra manera, en otro modelo de desarrollo de las personas y de la sociedad; - no tener miedo a plantearse problemas; no querer defender posturas personales, sino cada vez planteamientos más universales y planetarios.

Para acabar, conviene tener presente que este sistema lleva la carcoma en su interior y pronto o más tarde tiene que caer. La fuerza de la vida siempre prevalece sobre la muerte. La verdad siempre triunfa sobre la mentira. Nos queda ir adquiriendo una  Resistencia esperanzada y humilde porque la historia en un mañana impreciso cambiará. No tenemos especial miedo al futuro porque no tenemos miedo a la vida ni tampoco tenemos miedo al cambio, ni a las nuevas tecnologías, en definitiva tenemos pocos miedos, porque la mayoría de nosotras tenemos poco que perder.

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